Rajoy extiende la legislatura otro año con los presupuestos para 2016

El Gobierno aprueba el techo de gasto, que aún está condicionado por la austeridad; mejora el cuadro macro económico para encajar el aumento salarial de los funcionarios y la rebaja fiscal

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

El Gobierno ha dado el pistoletazo de salida a los presupuestos de 2016 con la aprobación del techo de gasto. La decisión comporta, en la práctica, extender un año más la legislatura. El próximo Ejecutivo deberá ceñirse al límite y no podrá desplegar sus propias decisiones hasta 2017.

El trámite aprobado este viernes hace imposible que Mariano Rajoy disuelva las Cortes hasta finales de octubre. El calendario catalán culminará, por tanto, el 27 septiembre sin superposiciones si en la Generalitat deciden, finalmente, seguir los tempos anunciados en febrero por el propio Artur Mas.

La hoja de ruta de la Moncloa está volcada en demostrar que la crisis ha pasado. La cuestión territorial ha quedado en un segundo plano. Precisamente este viernes, el Consejo de Ministros ha aprobado la rebaja de la luz (-2,2%) y las reducciones fiscales anticipadas.

La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, recuerda que quieren «terminar la legislatura devolviendo a los ciudadanos los esfuerzos realizados».

Montoro exprimirá la mayoría absoluta

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aprovechará la mayoría absoluta del Partido Popular para dejar atadas las cuentas del próximo año. Garantiza la continuidad en su política económica salga quien salga elegido en las urnas.

Es más, aunque su formación lograra retener el poder, no será ni siquiera él quien se encargue de desplegar las cuentas del Estado. Montoro anunció que no repetirá. A pesar de ello, ha reducido el límite de gasto el 4,4%.

¿Nuevo recorte?

Montoro recorta el techo de gasto un 4,5% para 2016

El nuevo recorte equivale a 5.666 millones, hasta un total de 123.394 millones. El menor consumo de dinero público se debe a la reducción de la carga de intereses (empiezan a recogerse los frutos de la nimia presión de la prima de riesgo) y a una doble lectura del mayor drama social en España.

El Estado ahorrará en prestaciones por desempleo debido a la persistencia del paro de larga duración; pero también por la creación de nuevos puestos de trabajo. Las previsiones son que, al término de la legislatura, las listas de afiliados a la Seguridad Social recojan unos 400.000 nombres más de los que había cuando Rajoy heredó a José Luis Rodríguez Zapatero.

Para cuadrar las próximas cuentas, Montoro ha presupuestado que en 2016 habrá 600.000 profesionales más trabajando.

Austeridad, «no recortes»

«Sigue siendo un presupuesto marcado por la austeridad, que no por los recortes», dice. Además, dirigiéndose a los funcionarios, uno de los colectivos castigado por los recortes durante la crisis, el ministro confirma que la intención del Ejecutivo es elevar el sueldo de los empleados públicos.

«La función pública hay que dignificarla y mejorarla y en eso vamos a trabajar en la última parte de la legislatura».

El Ejecutivo ha dado luz verde igualmente a la bajada anticipada de impuestos prevista para enero de 2016, con la idea de que esta inyección de liquidez, de unos 1.500 millones de euros, genere efectos positivos en el consumo e impulse el crecimiento económico.

Hacienda tendrá que utilizar una nueva tarifa transitoria para aplicar este recorte fiscal, que dejará el tipo marginal mínimo del impuesto sobre la renta en el 19,5% (desde el 20% actual) y el máximo en el 46% (desde el 47%).

Compatible con el déficit

Cerca de 800.000 autónomos verán incrementada la liquidez en 263 euros de media en lo que queda de año gracias a que el tipo de retención para profesionales se reducirá del 19 al 15%. Todo ello será compatible con el cumplimiento por parte de España del objetivo de reducir el déficit público en 2016 al 2,8% del PIB desde el 4,2% previsto para este año.

Avatar

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp