Abanca aprueba el cuarto dividendo por los beneficios de 2025 y repartirá 93 millones
Juan Carlos Escotet defiende que mantienen una política retributiva "conservadora" y por debajo de la media de la banca española y europea
Junta General de Accionistas de Abanca, presidida por Juan Carlos Escotet / Abanca
El consejo de administración de Abanca aprobó el pasado lunes repartir un dividendo de 92,8 millones a cuenta de los beneficios registrados por la entidad financiera en el ejercicio de 2025. Es el cuarto dividendo que moviliza el banco con cargo a las ganancias del curso, que se cerró con un resultado positivo de 902,4 millones, el que habría sido el más alto de su historia si se descuentan los extraordinarios, como el badwill generado en la adquisición de Eurobic y que disparó los beneficios de 2024 más allá de los 1.000 millones.
El nuevo dividendo se abonará el viernes 30 de enero y retribuirá 0,04211 euros brutos por acción , descontada la autocartera. Una vez pagado, Abanca habrá distribuido 360,8 millones a cuenta de las ganancias de 2025. El 2 de mayo de 2025 repartió 87,9 millones; el 1 de agosto, 82,8 millones; y el 24 de diciembre, el más elevado, 97,3 millones. Juan Carlos Escotet, con un 43,5% de los títulos; y el holding familiar del banquero, Escotet Family Office, controlan casi el 85% de las acciones.
El presidente de Abanca sostuvo durante la presentación de los resultados anuales del grupo que la política de dividendo es «especialmente conservadora», lo que contribuye positivamente a la solvencia y disponibilidad de recursos de la entidad financiera. Esto ayuda, según dijo, a «seguir creciendo y aprovechar oportunidades de mercado». Ahondando en este argumento, destacó que la remuneración al accionista se sitúa muy por debajo de la media de la banca europea y de la banca española.