Las ciudades gallegas como organismos vivos
La metáfora biológica tiene una utilidad analítica considerable: permite cuantificar los flujos de entrada y salida, identificar las ineficiencias y diseñar intervenciones en los ámbitos público y privado
Lo que no se puede medir resulta difícil de valorar. Esa premisa representa un punto de partida elemental para construir esta nueva edición, la cuarta, del Atlas Urbano de la Sostenibilidad en Galicia, un gran angular sobre las siete ciudades y su comportamiento social y medioambiental. Con ese criterio nació este proyecto y también se armaron las anteriores ediciones, en las que se abordaron cuestiones como el cumplimiento de los ODS de Naciones Unidas, la realidad verde urbana con una mirada integral o la configuración de un sistema extendido que trasciende con claridad los límites municipales tradicionales: las siete áreas más allá de las delimitaciones administrativas que conforman las ciudades fue el eje de la última edición.
Toca ahora la economía circular de las urbes gallegas. Un paso más para el equipo nucleado en torno a Economía Digital Galicia, un salto que parece sencillo pero que una simple cuestión de escala, la municipal, hace que resulte complejo de dimensionar. De ahí que el esfuerzo sea doble. Partiendo de los estándares europeos, los autores del proyecto recurren con tino a la metáfora de la ciudad como un organismo vivo que se ha convertido ya en convención admitida y aplicada en el entorno académico de los estudios sociales.
Como se señala a lo largo de estas páginas, el metabolismo urbano concibe la ciudad como un organismo que importa energía, agua y materiales, los transforma mediante procesos productivos y de consumo, y exporta residuos, emisiones y efluentes. La metáfora biológica tiene una utilidad analítica considerable: permite cuantificar los flujos de entrada y salida, identificar las ineficiencias y diseñar intervenciones en los ámbitos público y privado.
El objetivo final, sin duda, pasa por una aproximación propositiva para la medición de los inputs, outputs y stocks de las siete ciudades, con el fin de optimizar dichos flujos y minimizar los impactos negativos de las urbes gallegas dentro de un análisis comparado.
Y es que, como recogen estas páginas a modo de síntesis argumental, las ciudades no son solo motores de crecimiento, son también los principales consumidores de recursos del planeta y los mayores generadores de residuos y emisiones. Es una doble condición, la de polos de desarrollo y foco de presión ambiental a la vez, que se presenta como el gran teatro de operaciones para abordar los retos de la descarbonización y la transición medioambiental tanto a través de políticas públicas como de iniciativas privadas.
El trabajo que el lector tiene ante sí no es más que una aportación analítica que contribuye a clarificar ese escenario para tomar las mejores decisiones por parte de ciudadanos y administraciones públicas.Siete ciudades, sí, pero sin duda un sistema urbano dominante, construido alrededor de la AP-9, por obviar circunloquios y recurrir a la obviedad de un trazado viario mil y una veces utilizado por los gallegos, desde Ferrol a Vigo, que arma una realidad, la que divide Galicia en dos, la atlántica y la interior.
Y es que el análisis comparado de la economía circular a través de decenas de indicadores, como los que muestra esta edición del Atlas Urbano de la Sostenibilidad en Galicia, también permite testar las diferencias sustantivas entre esos dos marcos territoriales, entre esas dos Galicias.
¿No merece ese sistema urbano diferenciado, de ciudades intermedias para los estándares comunitarios, acciones coordinadas en determinados aspectos cuando además conforman lo que se entiende por economías de aglomeración, que comparten los beneficios propios de estar situadas en una misma área geográfica que solo las infraestructuras separan? ¿Y no deberíamos comenzar a pensar así en asuntos de tal importancia como la circularidad de sus economías?
Ahora que basta con mirar a nuestro alrededor para comprobar que una era construye ciudades, pero una hora las puede destruir, conviene repensar la realidad urbana de Galicia en clave de sostenibilidad. Y lo cierto es que la economía circular permite ganar a todos. El Atlas Urbano de la Sostenibilidad en Galicia, una vez más, suma y aporta para poder conocer mejor la realidad de las ciudades gallegas. Y a partir de ahí, tomar las mejores decisiones en unos ámbitos de actuación que en absoluto nos resultan ajenos.