Galicia revisa el toque de queda tras reducir la presión en UCI a la más baja de España

Galicia vuelve a tener la ocupación más baja de España en las unidades de críticos, con menos del 4% de las camas ocupadas

El personal sanitario atiende a un paciente con coronavirus en una de las UCI-Covid

El personal sanitario atiende a un paciente con coronavirus en una de las UCI-Covid

La evolución de la pandemia mejora en Galicia mientras la Xunta sopesa continuar aliviando las restricciones. El comité clínico se reunirá este martes con la previsión de alargar el toque de queda hasta las 23 horas, pero sin que vaya de la mano con una ampliación de los horarios de la hostelería, algo a lo que había apuntado Alberto Núñez Feijóo. Sin embargo, este lunes Alfonso Rueda aseguró que no habría sorpresas en las decisiones que tome el comité de expertos y que los pasos en la desescalada se darán “poco a poco”.

 «De nada sirve dar un paso ahora muy grande, aumentar el horario, hablar de levantamiento de perímetros hasta que no haya mucha más seguridad», dijo el vicepresidente de la Xunta, que apuntó al verano para alcanzar tales hitos.

A pesar de la “prudencia” que pide el Gobierno gallego, lo cierto es que la comunidad llega a una nueva reunión del comité clínico con la presión más baja de España en las UCI. Según los datos publicados por el Ministerio de Sanidad, las camas ocupadas por pacientes Covid representan el 3,47%, frente a una media del 21,7% en España. La comunidad más próxima a los datos gallegos es Murcia, con un 6,17%.

Menos de la mitad de incidencia que la media española

También en los ingresos, Galicia ha rebajado sensiblemente el número de pacientes tras liderar en diversas ocasiones el ranking. En la última semana se hospitalizó a 14 personas en unidades de críticos.

En cuanto a las camas hospitalarias, la ocupación se sitúa en el 2,52%, también muy por debajo de la media del 8,19%, aunque por encima de comunidades como Murcia, Baleares o la Comunidad Valenciana.

La tasa de incidencia a 14 días está en los 75 casos por cada 100.000 habitantes, menos que la mitad de la media española, casi 200.