Turistas en la playa de Palma de Mallorca, en una imagen de archivo. EFE/Atienza

Los suecos se lanzan a la compra compulsiva de vivienda en España

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Los suecos están pisando los talones a alemanes y franceses en la compra de casas en las costas españolas

Barcelona, 16 de julio de 2017 (18:55 CET)

Los extranjeros están comprando más viviendas que nunca en España. El año pasado se alcanzó el máximo histórico, con más de 53.000 ventas, pese al retroceso de los compradores británicos, franceses y al estancamiento de los alemanes. Pero han venido los suecos y, con ellos, las inmobiliarias suecas. Han escalado hasta la cuarta posición de compras de vivienda por parte de internacionales.

El Colegio de Registradores de la Propiedad de España destaca en su último anuario estadístico que son los compradores foráneos que demuestran “mayor fortaleza”. Según este anuario, los británicos siguen en primera posición con un 19% del total de ventas a extranjeros, si bien han descendido con respecto al 21,3% de 2015. Están pagando los efectos del brexit.

Los franceses también pierden fuelle al situarse en el 8,05%, cuando un año antes estaban en el 8,72%. Los alemanes se quedan en el 7,69%, apenas unas décimas más. En cambio, los suecos suben al 6,72% desde el 5,89% de un año atrás. Significa que en 2016 compraron cerca de 4.000 viviendas.

En el análisis de estos datos debe tenerse en cuenta el peso demográfico de sus respectivos países. Suecia alcanzó en enero los diez millones de habitantes, mientras que Alemania cuenta con 82 millones, Francia con 67 y el Reino Unido con 58. Pese a que son muchos menos, los suecos están comprando casi tantas casas en España como los alemanes y los franceses.

La fortaleza de la corona frente al euro

Desde las agencias suecas se atribuye este interés por España a diversos motivos: a los precios desorbitados del mercado inmobiliario de su país, a la fortaleza de la corona con respecto al euro; al deseo de sus compatriotas de poseer una segunda residencia cerca de una playa soleada y, también, a las campañas publicitarias que están llevando a cabo.

Entre las inmobiliarias suecas sobresale Fastighetsbyrán, que forma parte del grupo Swedbank, el principal banco del país. Tiene una docena de franquicias en España. Su primer ejecutivo, Daniel Nilsson, indica a Economía Digital que el año pasado vendieron 1.050 viviendas en España a compatriotas por un importe de unos 250 millones de euros. Su cuota de mercado en este segmento de vivienda para suecos en España es de cerca del 25%.

Vienen las suecas: se trata de inmobiliarias que buscan viviendas en España para sus paisanos

Los suecos concentran las compras en las costas del sur peninsular –preferentemente desde la provincia de Alicante hasta el Algarve portugués-, en Canarias y las Baleares. En estas últimas islas, operan una quincena de inmobiliarias suecas. Uno de sus empleados explica que en algunos barrios de Palma de Mallorca, como Santa Caterina y Port Pitxol, ya son mayoría.

También han llegado los fondos de inversión como Catella, con sede en Estocolmo, que el año pasado cerró cuatro operaciones por 84 millones de euros: dos edificios de viviendas en Madrid, otro en Barcelona y un parque comercial en Vinaroz (Castellón). Las inmobiliarias suecas tienen una peculiaridad: los franquiciados, la gran mayoría de su personal y de sus clientes son del mismo país. Hay algunas excepciones.

Por ejemplo, la tienda de Fastighetsbyrán en Barcelona. Es la única franquicia regentada por socios locales y la que ha abierto más su abanico de clientes. Su responsable, Montse Ibarz, cuenta que el 80% de sus clientes son internacionales –suecos, pero también noruegos y británicos- y el 20%, locales. A los nórdicos les ofrecen un servicio de personal shopper: explican cómo quieren la vivienda y ellos se la buscan en el mercado. El 72% de los contactos que se establecen con suecos acaban en compra.

La segunda inmobiliaria sueca en ventas es Bjurfors, con media docena de franquicias en España. Desde su oficina en Marbella explican que están abiertos a clientes de todos los orígenes, aunque reconocen que, por ahora, todos son nórdicos, preferentemente suecos.

Casas con terrazas soleadas

Todos los empleados consultados coinciden en que cada vez tienen más demanda. Los clientes nórdicos piden viviendas con espacios exteriores: deben tener amplias terrazas o patios soleados. En caso contrario, no son de su interés.

Los suecos que viven la mayor parte del año en España superan los 90.000, según un estudio de la organización Svenskar i Väriden de 2015. Según datos facilitados por la embajada de Suecia en Madrid, en junio de 2016 había unos 27.000 suecos empadronados en España y dos millones viajaron aquí por turismo durante el año pasado. Para este 2017 se estima que vendrán 2,2 millones.

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