Campofrío gana la batalla judicial por el uso de la marca Revilla

La Audiencia Provincial de Alicante respalda la exclusividad de una de sus enseñas más reconocidas

Chorizo de Revilla

Chorizo de Revilla. Foto: Amazon

Campofrío ha logrado una victoria judicial que pone fin a un conflicto de años por el uso de la marca Revilla frente a la empresa familiar zamorana Quesos Revilla. La resolución de la Audiencia Provincial de Alicante obliga a la compañía rival a cesar cualquier explotación comercial de la denominación, reforzando la protección de una de las marcas más emblemáticas del grupo alimentario.

El litigio se había prolongado durante varios ejercicios y había pasado por varias instancias judiciales. La primera resolución desestimaba la demanda de Campofrío, pero la apelación presentada por la compañía ha dado finalmente la razón a sus argumentos, estableciendo que existe un riesgo real de confusión entre consumidores debido a la similitud de los signos distintivos en el sector alimentario.

Con esta decisión, la Audiencia deja claro que la protección de las marcas registradas no se limita a su uso cotidiano, sino que garantiza a la empresa propietaria el derecho exclusivo de explotación sobre todos los productos que abarquen la denominación protegida, incluyendo embutidos y lácteos.

Una marca histórica que abarca décadas

El registro original de la marca Revilla por Campofrío se remonta a 1948, y desde entonces se ha consolidado como símbolo de calidad en embutidos y productos del cerdo. Con el tiempo, la compañía extendió la cobertura de la marca a los productos lácteos, incluyendo quesos, desde 1996, integrando así distintos segmentos del mercado alimentario bajo un mismo paraguas distintivo.

Quesos Revilla, por su parte, había comercializado sus productos bajo una denominación similar, lo que llevó a Campofrío a iniciar acciones legales para evitar la confusión en el consumidor y la dilución de su marca. La apelación presentada ante la Audiencia Provincial fue clave para restablecer la exclusividad sobre la marca y proteger su valor comercial.

La sentencia subraya que la coexistencia de marcas similares en el mismo sector puede inducir a error, afectando tanto la percepción del consumidor como la reputación de la marca original. Por ello, la Audiencia considera fundamental garantizar la identidad y distintividad de las marcas históricas frente a posibles infracciones.

La argumentación de Quesos Revilla y su rechazo judicial

Quesos Revilla se apoyaba en el principio de caducidad por tolerancia, alegando que el uso continuado de la marca sin oposición por parte de Campofrío podía implicar pérdida de derechos. Sin embargo, la Audiencia rechazó este argumento, recordando que la caducidad se aplica únicamente a marcas registradas, y no a simples usos comerciales prolongados en el tiempo.

Los jueces determinaron que la compañía zamorana no podía ampararse en la supuesta tolerancia para mantener el uso de una marca que claramente pertenece a Campofrío. La resolución deja claro que la protección legal prevalece sobre cualquier argumento basado únicamente en el paso del tiempo o la utilización parcial de la denominación.

Con esta decisión, la Audiencia establece un precedente importante para otros casos de conflicto entre marcas en el sector alimentario, reafirmando el valor de la propiedad intelectual y la necesidad de respetar los registros históricos.

Fábrica de Campofrío en Burgos. Foto: Campofrío.
Fábrica de Campofrío en Burgos. Foto: Campofrío.

Obligaciones impuestas a la empresa rival

La sentencia obliga a Quesos Revilla a cesar inmediatamente y en el futuro toda explotación comercial de la marca Revilla, así como a retirar del mercado cualquier producto que infrinja los derechos de Campofrío. Además, la empresa debe destruir los artículos existentes que incorporen la denominación conflictiva, asumiendo todos los costes derivados de estas acciones.

Fuentes consultadas por EXPANSIÓN señalan que Quesos Revilla no ha recurrido la sentencia, por lo que la resolución ya es firme y vinculante. La compañía ha iniciado cambios en su denominación social, adoptando el nombre de Quesos Reviques, y ha dejado de utilizar su página web anterior para cumplir con la obligación judicial.

El despacho Pons IP asesoró a Campofrío durante todo el procedimiento, demostrando la importancia de contar con expertos en propiedad industrial para proteger marcas históricas y asegurar su explotación exclusiva frente a competidores.

Implicaciones para el sector alimentario

La resolución de este caso tiene implicaciones más allá de Campofrío y Quesos Revilla. Las empresas del sector alimentario deben prestar especial atención a la protección de sus marcas y a la correcta inscripción de sus denominaciones para evitar conflictos similares.

Los tribunales españoles han reafirmado con esta sentencia que la similitud de marcas dentro de un mismo sector puede considerarse infracción, especialmente cuando se trata de marcas con trayectoria histórica y reconocimiento en el mercado. Esto protege tanto al consumidor, evitando confusiones, como al titular original, garantizando el valor económico de su marca.

Campofrío, por su parte, refuerza su posición en el mercado y asegura que la marca Revilla continuará siendo sinónimo de calidad y tradición, consolidando su presencia en embutidos y productos lácteos mientras envía un mensaje claro sobre la defensa de sus derechos de propiedad intelectual.

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Alba Carbajal

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