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Los abogados barceloneses eligen este miércoles a su nuevo decano después de una campaña bronca en la que luchan voto por voto

Josep Maria Casas

Economía Digital

La biblioteca del Colegio de Abogados de Barcelona. La imagen de calma no tiene nada que vez con el clima de confrontación de estas elecciones.

Barcelona, 28 de junio de 2017 (06:55 CET)

Los abogados barceloneses elegirán este miércoles a su nuevo decano. Sin embargo, el protagonista de los dos primeros días de votaciones anticipadas, que se iniciaron el lunes, no es ninguno de los seis candidatos en liza, sino un grupo de siete abogados italianos a los que el comité electoral ha denegado el derecho al voto por correo.

La candidatura encabezada por Jordi Pintó impugnó su exclusión. Argumenta que se trata de afiliados al Colegio de Abogados de Barcelona que, por motivos familiares o de trabajo, en estos momentos se encuentran en Italia. No obstante, el comité electoral considera que no han acreditado que residen en su país de origen y que, para votar en estas elecciones, no les queda otra opción que hacerlo de forma presencial.

Esta incidencia levanta polémica. Por una parte, la candidatura de Pintó ha intercedido para puedan votar por correo y, desde las listas de sus principales rivales, se apunta que está movilizando el voto de “los italianos”, el colectivo de abogados extranjeros más numeroso. Se han excluido tan sólo a siete, pero el resto pueden votar por correo o presencialmente.

239 solicitudes por correo

En estas elecciones se han tramitado 239 solicitudes de voto por correo, de las que el comité electoral ha rechazado veinte por cuestiones formales. Sin embargo, las únicas que han generado polémica son las de los italianos. Los abogados pueden afiliarse a diversos colegios y de distintos países. En el caso de los extranjeros, su voto es disputadísimo.

Los candidatos luchan voto por voto. En las anteriores elecciones, en 2013, tan sólo participaron 4.200 abogados pese a que cerca de 23.000 tenían derecho a voto. En esta ocasión el censo ha crecido con más de mil nuevas incorporaciones. Cualquier estrategia sirve para captar papeletas.

Colegio de Abogados de Barcelona: todo vale para movilizar un colectivo abstencionista

Han proliferado los perfiles falsos de Twitter o Facebook para desacreditar los rivales. Se han utilizado a fondo las redes sociales para atacar a los contrincantes. Las hostilidades se desencadenaron semanas antes de la proclamación de las candidaturas, el 8 de junio pasado. Por aquel entonces algunos candidatos ya estaban en campaña. La guerra sucia se ha impuesto al fair play.

Denuncia al juzgado

Tres de los candidatos –Vanessa González, Lluís Riera y Alejandro Labella- presentaron el sábado una denuncia en el juzgado de guardia en la que exponen que no reciben el mismo trato que Jordi Pintó y Maria Eugènia Gay en los medios. Los denunciantes reconocen que la denuncia tendrá poco recorrido, que se archivará, pero que la presentaron por dignidad. Otro candidato, Josep Maria Paños, se ha quedado al margen.

González incluso ha puesto en duda la custodia de las urnas. Los abogados pueden votar durante tres días, en el palacete colegial de la calle Mallorca y en la Ciudad Judicial. Unos empleados trajinan las cajas con las urnas al finalizar la votación como puede verse en la imagen adjunta.

Personal del Colegio de Abogados se lleva las urnas tras una de las tres jornadas de elecciones. ED

Personal del Colegio de Abogados se lleva las urnas tras una de las tres jornadas de elecciones. ED

El comité electoral, que preside Tomás Gui Mori, ha tenido más quejas que nunca. Todas han sido rechazadas. Estos días se han escuchado gritos en las mesas de votación. La tensión es máxima.

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