Budó, Aragonès y Torra, en la reunión del consejo ejecutivo de la Generaltiat de este martes, la primera tras las vacaciones. EFE/Quique García

El govern no precisará sus recortes hasta la conferencia de Torra

stop

Aragonès prolonga el plazo que dio para concretar la rebaja del 6% del gasto de la Generalitat y evita así contraprogramar al president

Iván Vila

Economía Digital

Budó, Aragonès y Torra, en la reunión del consejo ejecutivo de la Generaltiat de este martes, la primera tras las vacaciones. EFE/Quique García

Barcelona, 28 de agosto de 2019 (04:55 CET)

El govern de Quim Torra dictó a principios de agosto un cierre de caja anticipado y dio orden al conjunto del sector público de recortar un 6% su presupuesto hasta final de año. En esa orden, dictada el día 6 por el vicepresidente y conseller de Economía y Hacienda, Pere Aragonès, se exhortaba a las entidades y empresas de la Generalitat  a entregar en el plazo de una semana un plan de contingencia que detallara el importe del ajuste y de dónde se recortaría el dinero. Pero, tres semanas después, esos planes todavía no han sido presentados. 

El argumento de la Generalitat es que en agosto las plantillas de los distintos departamentos no están ni mucho menos al completo, por lo que no era posible cumplir el encargo. Ya lo esgrimió Aragonès en su comparecencia de la semana pasada en el Parlament cuando los comunes le pidieron concreciones sobre los recortes. Y este martes, la portavoz del ejecutivo catalán, Meritxell Budó, fue un paso más allá y dijo que a raiz del parón vacacional, finalmente se optó por fijar el plazo en un mes, en lugar de la semana anunciada inicialmente. 

Es decir, que, en sentido estricto, el margen se agota el viernes de la semana que viene, 6 de septiembre. Que resulta ser el día después de la conferencia que Torra tiene previsto dar en Madrid, y en la que, tras la charla de la semana pasada en Prada de Conflent en la que abogó por la confrontación con el Estado como única vía para la independencia. el president tiene que acabar de definir su hoja de ruta para los próximos meses.

Lo que está por ver es si, una vez que Economía disponga de todos esos planes de contingencia, el ejecutivo hará público de forma inmediata el detalle de los recortes o seguirá posponiendo la difusión de la información unos días más, hasta pasada la Diada del 11 de septiembre.

En cualquier caso, la consigna que recibieron las entidades y empresas públicas es que las rebajas no pueden afectar ni a las nóminas de los empleados públicos, ni a los gastos ya comprometidos previamente ni tampoco a los servicios básicos. Aragonès aseguró en su comparecencia sin más detalle que la prioridad es preservar los servicios asociados al estado del bienestar, entre los que enumeró los relacionados con la salud, la enseñanza, los servicios sociales, las políticas de vivienda, prevención de incendios y el apoyo a los ayuntamientos.

Tareas pendientes para Torra

La prórroga concedida por Economía para la elaboración de esos planes que explicarán cómo apretarse el cinturón evita que la lista de recortes caiga en pleno comeback posvacacional y mientras Torra ultima un acuerdo de mínimos que le permita vender en Madrid al menos un esbozo de esa respuesta pretendidamente unitaria que el soberanismo quiere dar cuando el Tribunal Supremo dicte sentencia en la causa del procés, lo que puede suceder de forma inminente o en las próximas semanas sin que hasta ahora el president haya conseguido poner de acuerdo a las diferentes familias independentistas. 

En los últimos días, además, JxCat y ERC han tratado de escenificar una tregua en sus crecientes hostilidades para no hacer descarrilar la Diada, lo que implica que ahora unos y otros argumenten que la vía del diálogo postulada por Oriol Junqueras y la del choque por la que abogan Torra y su antecesor, Carles Puigdemont, no solo no son incompatibles, sino que son complementarias.

Los ajustes económicos tienen que hacerse en cada uno de los departamentos de la Generalitat, lo que evitará tensiones entre los controlados por cada uno de los dos socios mal avenidos que integran el govern, como sucedió el año pasado a la hora de elaborar el anteproyecto de los finalmente no natos presupuestos de 2018. Pero con el independentismo tratando de rebajar tensiones internas y con los deberes aún por hacer a las puertas de la Diada y la sentencia, el govern ha preferido posponer las malas noticias unos días más poniéndolas a la cola de esa lista de tareas urgentes que tenía para el verano y que todavía siguen pendientes.

Sánchez, a los tribunales por impago

Eso sí, que los recortes sigan sin concretarse no significa que no puedan usarse ya como arma arrojadiza contra el gobierno de Pedro Sánchez. Este martes, el govern volvió a anunciar por segunda vez en una semana -ya lo había avanzado Aragonès en su comparecencia-, que llevará a los tribunales al ejecutivo central por el impago de 1.317 millones en concepto de recursos de la financiación autonómica que entienden en la Generalitat que ya deberían de haber cobrado, y con los que no haría falta ejecutar el ajuste del 6%.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad