Foto de familia del acto convocado por Òmnium, la ANC, JxCat, ERC y la CUP en los jardines de la Sedeta. EFE/Marta Pérez

Los CDR ya son "presos políticos" para el independentismo en pleno

stop

Partidos y entidades abogan por una respuesta masiva a la sentencia del Supremo en un segundo aniversario del 1-O deslucido y de perfil bajo

Iván Vila

Economía Digital

Foto de familia del acto convocado por Òmnium, la ANC, JxCat, ERC y la CUP en los jardines de la Sedeta. EFE/Marta Pérez

Barcelona, 01 de octubre de 2019 (17:05 CET)

El pasado jueves, durante las votaciones de las propuestas de resolucióm con las que se cerraba el debate de política general en el Parlament, el diputado de la CUP Carles Riera se levantó y pidió la suspensión del pleno, que acabaría como el rosario de la aurora, ante la "confimación oficial" de que en Cataluña ya hay, dijo, "16 presos y presas políticas", porque a los nueve líderes en prisión preventiva procesados por el Supremo, Riera les sumaba a los siete miembros de los CDR a los que el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón acababa de enviar a prisión sin fianza.

Pese a que algunos de los acusados admitieron ante el juez que habían manipulado sustancias para preparar explosivos, cinco días después, ya es el conjunto del independentismo quien les concede a los CDR detenidos hace dos lunes y ahora encarcelados la condición de "presos políticos".

Así se les califica en el manifiesto que este martes, en el marco de un aniversario del 1-O de perfil bajo comparado con el del año pasado, se leyó en un acto organizado conjuntamente por la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural, Junts per Catalunya (JxCat), ERC y la CUP, y en que también participaron representantes de la Unió de Pagesos, la Taula del Tercer Sector, el sindicato independentista de profesores USTEC o el centro Irídia, entre otros.

"El juicio del Tribunal Supremo es solo la punta del iceberg de una escalada represiva. Lo demuestra el encarcelamiento de siete nuevos presos políticos, o la persecución de humoristas, de maestros, de sindicalistas, de periodistas, de tuiteros", dice el manifiesto en un fragmento que leýó la historiadora Anna Sallés, que se repartió la lectura del texto con el periodista Martí Anglada y el exdiputado de la CUP David Fernández.

El jueves pasado, en la reunión urgente de la junta de portavoces del Parlament celebrada a petición de la CUP como reacción a los autos de prisión incondicional de los CDR, JxCat , Esquerra y la CUP ya suscribieron una declaración, a la que también se sumaron los comunes, que pedía "la libertad de las personas perseguidas y presas por sus ideas políticas", pero el manifiesto de este segundo aniversario del 1-O es el primer texto en el que los tres partidos independentistas califican con todas las letras a los activistas acusados de delitos de terrorismo de presos políticos.

Desmovilizaciones 

Por lo demás, el manifiesto, leído en un acto breve y sobrio en los jardines de La Sedeta de Barcelona, junto a uno de los colegios que fueron centros de votación el 1-O, se limita a apelar a que, tras la sentencia, la ciudadanía participe de forma masiva en "un nuevo marco de movilizaciones" y desobediencia civil que sigue sin concretarse. Eso sí, se insistió en que esa reacción se hará siempre "desde la lucha no violenta y la resistencia civil pacífica".

El acto de este martes, deslucido y sin apenas afluencia, contó con la presencia de la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie; el vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri; la portavoz y secretaria general adjunta de ERC, Marta Vilalta, o el exdiputado y miembro del secretariado nacional de la CUP Albert Botran, además de varios cargos de JxCat, el partido con una presencia más nutrida: acudieron la diputada en el Congreso Laura Borràs, el senador Josep Lluís Cleries y los diputados en el Parlament Eduard Pujol Francesc de Dalmases.

Sallé, Anglada y Fernández ya ejercieron de maestros de ceremonias en un acto parecido celebrado en febrero y en el que se anunció un "nuevo ciclo de movilizaciones" coincidiendo con el arranque del juicio en el Supremo. Pero en aquella ocasión, se concretó el calendario de protestas,  mientras que el de respuesta al Supremo sigue sin desvelarse. También hay ahora menos quorum: los comunes, que salían en la foto de febrero, no salen en cambio en la de este martes.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad