El Rey, Sánchez y Torra, en la inauguración de los Juegos Mediterráneos en Tarragona / EFE

El independentismo calienta la visita del Rey a Barcelona por el 17-A

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El Govern y los partidos soberanistas siguen dando pábulo a un boicot al monarca a 10 días de la conmemoración del aniversario del atentado de la Rambla

Barcelona, 08 de agosto de 2018 (04:55 CET)

Por más que el presidente español, Pedro Sánchez, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, insistan en situar la asistencia del Rey a la conmemoración del primer aniversario de los atentados de Barcelona y Cambrils en la normalidad, y traten de rebajar la tensión reclamando que no se politice un acto que ha de ser de rechazo al terrorismo y solidaridad con las víctimas, parece difícil evitar un nuevo boicot al monarca, porque el independentismo, a 10 días de la cita, sigue calentando los preliminares.

En agosto del año pasado, Felipe VI y también al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ya tuvieron que encajar sonoros abucheos que acabaron enturbiando en la manifestación unitaria contra el terrorismo celebrada en la capital catalana días después del ataque yihadista.

El Gobierno trata de evitar que se repita una situación como aquella, pero es difícil, porque poco se puede hacer para evitar un abucheo, porque los ánimos están caldeados y porque la Generalitat y los partidos independentistas no contribuyen precisamente a enfriarlos, sino más bien a todo lo contrario.

Sin llamamientos explícitos

Como hace un año, el gobierno catalán no hace ningún llamamiento explícito a boicotear un acto en el que el propio ejecutivo de Quim Torra participará, pero se le entiende todo. El pasado fin de semana, Torra insistió en sus reproches al Rey y en que la Generalitat no le ha invitado a los actos conmemorativos del 17-A.

La aclaración no tenía otra finalidad que insistir en el rechazo al monarca, porque no es al gobierno catalán a quien corresponde invitar a nadie, sino al Ayuntamiento de Barcelona, que es quien organiza el evento, y que, de hecho, tampoco ha cursado ninguna invitación oficial. El consistorio da por descontada la asistencia de las instituciones del Estado y alega que a un acto como este, “todo el mundo es bienvenido”, tal y como ha insistido la alcaldesa en funciones, Laia Ortiz.

El portavoz parlamentario de Junts per Catalunya (JpC)-que integra con ERC el ejecutivo de Torra-, Albert Batet, insistió el lunes vía Twitter en uno de los mantras del soberanismo, que la Corona quiere “aprovechar los atentados para blanquear su imagen”. “Si el Rey quiere que el 17A sea un recuerdo exclusivo a las víctimas, lo mejor que podría hacer por responsabilidad es no venir”, ha tuiteado.

Su correligionario y también diputado Francesc de Dalmases, publicó otro mensaje en la misma línea y la misma red social. "No hay conmemoración sin dignidad", escribió, y acompaño la consigna con la etiqueta #17AsenseBorbó (17A sin Borbón)

Ho han sido los únicos. Francina Vila, concejal del Pdecat,  formación integrada en JpC, ha sido la última hasta hora en verbalizar la consigna que se difunde desde el soberanismo oficialista: no hay ningún llamamiento explícito, pero el partido “entiende y respeta” que haya ciudadanos que expresen su rechazo a la presencia del monarca.

Al calor de estas declaraciones, hay independentistas que debaten abiertamente en las redes sociales, a veces con la etiqueta usada por de Dalmases, cual es la mejor forma de explicitar su rechazo a la presencia de Felipe VI en la conmemoración: si asistir llevando esteladas; luciendo máscaras con los rostros del ex mayor de los Mossos Josep Lluís Trapero y el ex conseller de Interior, Quim Forn, o dándole la espalda al monarca mientras dure el acto.

El PP insistió este martes en que pedirá “responsabilidades” si el Gobierno no evita que se abuchee al rey

La ausencia de los actos de Trapero, hace un año máximo responsable de los Mossos d’Esquadra, cesado tras la aplicación del 155 y procesado por dos delitos de sedición, y de Forn, ahora procesado por rebelión y en prisión preventiva desde hace nueve meses, son otro motivo esgrimido por los soberanistas para protestar contra la presencia del monarca.

La portavoz del PP en el Congreso, Dolors Montserrat, insistió este martes en una entrevista en Rac1 en que los populares pedirán “responsabilidades” si el Gobierno no evita que se abuchee al rey, un escenario que considero “probable”.

Hostilidad contra el Rey al alza

La hostilidad del soberanismo en general y el Govern en particular hacia el rey se ha acrecentado desde aquella bronca que se le dedicó en la manifestación antiterrorista del verano pasado a raíz de su discurso del 3 de octubre, en el que se alineó con la respuesta de Rajoy al pulso que le proponían los independentistas.

Además, tras la caída de Rajoy y el salto a la Moncloa de Sánchez, el independentismo ha redoblado sus reproches al poder judicial y a la monarquía. Torra ya anunció que la Generalitat no invitaría a Felipe VI a ningún acto que organizara, ni tampoco asistiría a ninguno organizado por la Corona.

El president sí acudió, tras días mareando la perdiz, a la inauguración de los Juegos del Mediterráneo, en los que coincidió con el rey, pero antes anunció esa ruptura de relaciones con la Casa Real, y la semana siguiente no asistió a la entrega de los premios Princesa de Girona, que tuvieron que celebrarse finalmente en un recinto privado porque el Ayuntamiento de Girona vetó el uso del pabellón municipal en el que se habían entregado en años anteriores.

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