'El País' entrega en bandeja a Moncloa la cabeza de su director

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Juan Luis Cebrián elige al corresponsal en Washington, Antonio Caño, para sustituir a Javier Moreno, según una filtración interna

Moreno tras declarar como testigo ante el juez Ruz por los papales de Bárcenas

16 de febrero de 2014 (10:37 CET)

El País está conmocionado por la decisión de cambio de director que ha tomado el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián. Un correo electrónico enviado, por error, por el corresponsal en Washington, Antonio Caño, a un grupo de corresponsales en Latinoamérica desvela que Cebrián lo ha elegido para relevar al actual director, Javier Moreno, informa Vozpopuli.

Los nuevos cambios que prepara Cebrián también incluyen el nombramiento de Juan Manuel Romero como nuevo jefe de la sección Nacional. Romero es conocido por su gran amistad con el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón (PP).

Coqueteos con el poder


El malestar en la redacción por los cambios se ha expandido con la misma velocidad que el correo electrónico equivocado. La plantilla considera que la amistad personal de Cebrián con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría (PP) ha hecho que El País rebaje sus críticas al Gobierno.

Los cambios de la cúpula en los diarios para complacer al poder han sido constantes estos últimos meses. La Vanguardia relevó a José Antich para colocar a un Màrius Carol más cercano a Moncloa y Zarzuela, en pleno auge soberanista en Catalunya.

El Mundo también decidió remover a su histórico director, Pedro J. Ramírez, por presiones del presidente Mariano Rajoy, según desveló el propio periodista destituido.

La horca financiera


Hay otra clave en el relevo de Moreno. Los problemas financieros de Prisa no han dejado de crecer y la intervención de Santamaría habría sido clave para lograr el oxígeno de los bancos.

Y es que según se admite en las últimas cuentas remitidas a la CNMV, correspondientes al año 2012, el conglomerado periodístico superó en 232 días de media el plazo legal de pago a proveedores. Unos ocho meses de espera para cobrar que casi duplican los más de cuatro –132 días de retraso promedio— con que la firma cerró 2011.

“La situación macroeconómica adversa, con caídas significativas de la publicidad y la circulación, está teniendo un impacto negativo en la capacidad de generación de caja del grupo”, justifica la empresa, cuya deuda bancaria supera los 3.000 millones de euros.
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