Cayetana Álvarez de Toledo, Manuel Valls, David Pérez, Fernando Sánchez Costa, Carlos Carrizosa y Alejandro Fernández en un acto de SCC, el 5 de octubre de 2020 | EFE/MP/Archivo

El PP ignora la 'operación Carrizosa' y sondea el fin de Cataluña Suma

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El líder del PP catalán, Alejandro Fernández, pasa de las prisas de Inés Arrimadas y duda seriamente de ir en coalición con Cs a las catalanas

Alessandro Solís

Economía Digital

Cayetana Álvarez de Toledo, Manuel Valls, David Pérez, Fernando Sánchez Costa, Carlos Carrizosa y Alejandro Fernández en un acto de SCC, el 5 de octubre de 2020 | EFE/MP/Archivo

Barcelona, 21 de agosto de 2020 (04:55 CET)

Ni los movimientos de Inés Arrimadas ni las encuestas terminan de convencer al líder del PP catalán, Alejandro Fernández, de que sea oportuno ir a las elecciones catalanas en coalición con Ciudadanos. Tampoco ha sido suficiente la 'operación Carlos Carrizosa' anunciada este pasado martes, al convertirse el diputado del Parlament en el nuevo candidato naranja a los comicios autonómicos, en relevo de Lorena Roldán, elegida tras las primarias de hace un año.

Los sondeos más recientes favorecen a Carrizosa por encima de Roldán tanto en el electorado de Cs como del PP, pero la demoscopia no refleja solo previsiones oportunas para Arrimadas. De hecho, prácticamente todas las encuestas dan por bueno un desplome de la formación que ganó las elecciones de diciembre de 2017, a la vez que los populares miran con cierta ilusión el horizonte electoral, impulsados por un leve repunte tras obtener su peor resultado hace tres años.

De ahí el silencio de Fernández, que duda seriamente de que la coalición tenga recorrido y así lo ha trasladado desde antes de que Carrizosa se convirtiese en el candidato naranja, un movimiento que no mueve al PP catalán de su actual desconfianza de Cs. Si en 2019 era la formación naranja la que recelaba de Cataluña Suma, ahora el escenario se ha invertido y es el partido de Pablo Casado el que no acaba de fiarse de Arrimadas, por una plétora de razones.

Fuentes conocedoras del debate a lo interno del PP han explicado a Economía Digital que la sensación que queda tras el nombramiento de Carrizosa es que Cs finalmente ha echado por tierra la alianza y ahora echa balones fuera al apelar a los populares. "Que asienten ya el nombre de su candidato es una señal también de que no habrá coalición y de que ellos quieren salvar los platos tirando del nombre de su portavoz más veterano en Cataluña". 

Desde Cs, la propia Roldán ha afeado a Fernández que guarde silencio sobre la propuesta y que lo poco que haya dicho al respecto haya sido en clave de sarcasmo por la insistencia de Arrimadas de arrastrar a la coalición también al PSC. Los socialistas catalanes van a por el tripartito con ERC y los comunes, ha avisado la excandidata, en aras de justificar la estrategia de invitar a Miquel Iceta a sumarse a una lista "constitucionalista" para tumbar al independentismo.

El PP ordena sondeos internos

Antes de confirmar que el cortejo de Ciudadanos no será correspondido, el PP catalán quiere cerrar la captación de datos que apuntan en esa dirección. Lo dicho: las encuestas no son alentadoras para la lista que liderará Carrizosa, pero los populares igualmente han ordenado más encuestas antes de sentenciar Cataluña Suma. "¿Sumarán o no? Si suman, se hace", señalan desde la dirección. O lo que es lo mismo: si se confirma que restan, irán por separado.

Oficialmente, Fernández dijo hace menos de dos semanas que el pacto se está "estudiando". Y fuentes cercanas han añadido que el líder popular catalán se mantiene fiel a su posición de que las siglas son lo que menos importa, y lo que sí es relevante es el rendimiento electoral. Si una fórmula tiene visos de maximizar ese rendimiento, el PPC estaría por la labor. Pero la formación ve que hay más fórmulas aparte de ir en coalición o por separado.

Una tercera vía a la que se abre el PP es ir en coalición o por separado en función del rendimiento proyectado en cada una de las provincias catalanas. Así las cosas, podría haber Cataluña Suma en Barcelona —por poner un ejemplo— pero listas propias de PP y Cs en Lleida. En todo caso, los de Fernández entienden que aún tienen tiempo para tomar una decisión, dada la incertidumbre en torno a la convocatoria electoral de Quim Torra que abre la puerta a comicios en 2021.

No obstante, incluso aunque los sondeos sorprendan con buenas expectativas para Cataluña Suma, la realidad política pesa en estas decisiones. El PP a nivel nacional no ha ocultado su inquietud por la aproximación de Cs al Gobierno de Pedro Sánchez y sus negociaciones a puerta cerrada con ministros del PSOE. Esto repercute en el PP catalán, que a su vez se ha mostrado perplejo ante la propuesta de que la coalición "constitucionalista" incluya también al PSC.

"Cs ha apostado por una estrategia de acercamiento al PSOE y eso nos debe llevar a reflexionar sobre si el escenario ha cambiado", afirmaba el pasado mes de julio Fernández. Unas semanas después, ante el planteamiento de Cs de acercar al PSC, el líder del PP catalán respondía que era una propuesta "poco seria". "En la situación actual, con todo lo que está pasando, proponer mezclar las siglas del PP y el PSC en una candidatura no es muy realista", zanjaba.

Lo único que ha cambiado entre esas últimas declaraciones y ahora es la candidatura de Carrizosa. El renovado líder de Cs en Cataluña y Fernández exhibieron tensiones en torno a las negociaciones para ir en coalición en febrero pasado, que terminaron abruptamente después de que Alberto Núñez Feijóo cerrase la puerta a una alianza en Galicia. "Alejandro, no te equivoques de adversario", dijo en aquel momento Carrizosa, ante las críticas del primero por la actitud de Cs.

Las encuestas condenan a Cataluña Suma

El sondeo de Gesop para El Periódico del pasado julio apuntó a que Ciudadanos perderá más de la mitad de su representación en el Parlament con una proyección de casi el 12% de los votos. Esto implicaría pasar de sus 36 diputados actuales, a 15 o 16, en un escenario en el que el independentismo (ERC, JxCat y la CUP) seguiría teniendo la mayoría absoluta, y en el que el PP podría incluso duplicar sus actuales cuatro parlamentarios con el 6,1% de los sufragios.

El Centre d'Estudis d'Opinió de la Generalitat (el equivalente catalán al CIS) llegó a conclusiones semejantes en su barómetro de julio. Ese sondeo daba a Cs el 14,4% de los votos y un retroceso hasta los 19 escaños, y ratificaba la subida del PP con un 5,5% de los apoyos y 6-7 representantes. Desde luego, este estudio también vaticina el triunfo del separatismo y el sorpasso del PSC como líder de la oposición en el caso de no poder pactar un tripartito con la izquierda catalana.

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