El PSC duda sobre la posible expulsión de dirigentes críticos

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POLÉMICA INTERNA

16 de diciembre de 2013 (19:15 CET)

En muchas ocasiones en los partidos políticos la precipitación de algunos dirigentes provoca grandes polvaredas. En el PSC, que sigue sufriendo una difícil situación, esa circunstancia puede levantar, de nuevo, una gran polémica. El miembro de la ejecutiva del PSC, Fabián Mohedano, asistió el pasado sábado a un acto de Esquerra Republicana en el que se festejó el acuerdo suscrito por CiU, ERC, ICV y la CUP sobre la pregunta de la consulta soberanista.

Aunque no era oficial, el acto de ERC se consideró como el pistoletazo de salida de la campaña de los republicanos para pedir el voto afirmativo en las dos preguntas que se han formulado.

Rápidamente corrió como la pólvora que Mohedano podría ser expulsado de la ejecutiva del PSC por esa circunstancia, aunque la dirección de los socialistas catalanes trataron de recomponer la situación. Mohedano es miembro del colectivo interno Avancem, que tiene como máximos representantes al diputado Joan Ignasi Elena y al también miembro de la ejecutiva, Jordi del Río.

Candidatura europeísta

La cuestión es que este mismo lunes Mohedano debía asistir a una reunión del comité de garantías del PSC, pero no por el acto del pasado sábado, sino por otro de julio de este año, cuando estuvo presente en la presentación de un documento impulsado por el ex conseller Ernest Maragall, con el objetivo de conseguir una candidatura unitaria catalanista en las elecciones europeas. Maragall dirige un partido propio, que él mismo fundó, Nova Esquerra Catalana.

Un militante denunció a Mohedano por formar parte de un acto de otro partido, y en ese proceso, que ha seguido su curso, se enmarcaba la presencia de Mohedano, al que se le abrió un expediente, aunque, aprovechando la ocasión, se le quería pedir explicaciones por el acto del sábado con ERC.

El caso es que la dirección, pese a la voluntad de reflejar una gran firmeza, y de demostrar que el partido ha tomado una decisión concreta –dejar de lado la consulta soberanista-- no tomará ninguna decisión de inmediato. En ello está siendo decisiva la actitud del secretario de acción política, Antoni Balmón. La comisión de garantías del partido seguirá los pasos habituales.

El nuevo día D, el 15 de enero

El aparato del PSC considera que los dirigentes socialistas deben acatar las decisiones del partido, y recuerdan en los últimos días, y de forma constante, que el consejo nacional ratificó la posición de la dirección de forma muy amplia, con el 87% de apoyo.

Ahora el grupo parlamentario aguarda otro momento crítico. El 15 de enero, el Parlament someterá a votación una proposición de ley para trasladar el derecho a decidir al Congreso de los Diputados. El PSC pedirá a su grupo parlamentario el voto en contra. Y la presión, de nuevo, recae en los cinco diputados que no votaron en el sentido de la dirección del partido, cuando se votó sobre el derecho a decidir tras las elecciones del 25N, entre ellos Àngel Ros, el propio Elena, Rocío Martínez o Marina Geli.
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