El soberanismo convertirá Catalunya en una gran plaza Tahrir

stop

PULSO INDEPENDENTISTA

La asamblea de la ANC, en Tarragona./EFE/Jaume Sellart

05 de abril de 2014 (14:44 CET)

El soberanismo se desborda, y quiere ocupar todos los espacios públicos. La Asamblea Nacional Catalana (ANC) se ha convertido ya en un motor del independentismo catalán que los dirigentes políticos difícilmente podrán encauzar. La ANC, en su asamblea anual en el Tarraco Arena, en Tarragona, ha decidido una doble jugada, con el propósito de mostrar la mayor fuerza posible. Y para la Diada del 11 de septiembre, el objetivo es ocupar las plazas mayores de todos los ayuntamientos catalanes, como si se tratara de una gran plaza Tahrir, emulando las movilizaciones de la primavera árabe en Egipto.

Eso será por la mañana del día 11 de septiembre, para ocupar, por la tarde, dos vías que son el nervio de la ciudad de Barcelona, la Diagonal, desde el Fórum hasta la conexión con las autovías hacia Tarragona, y la Gran Vía. En el primer caso, la total ocupación supondría una movilización de dos millones de personas.

Independencia el 23 de abril de 2015


El reto es total. Los diferentes portavoces de la ANC, que preside Carme Forcadell, han desgranado la propuesta, con la idea de que sirva como gran petición para poder votar en la consulta soberanista fijada para el 9 de noviembre.

La ANC ha aprobado su hoja de ruta, que pasa por celebrar el referéndum. En caso contrario, que es lo más probable, la idea es que se pueda convocar unas elecciones de carácter plebiscitario. Y, en caso de que gane el sí a la independencia, y de que el Gobierno central no reconozca los resultados, entonces la ANC propone una declaración de independencia para el día 23 de abril de 2015.

Con todo eso pensado, con la movilización de la que ha hecho gala la ANC, en las celebraciones de la Diada en 2012 y 2013, la clase política catalana tiene un verdadero problema si es que quiere tratar de solucionar el conflicto.

Los políticos, desbordados

El Gobierno español no permitirá esa consulta. Ni tampoco la que pueda surgir al amparo de una ley de consultas catalana, que es en la que piensa ya el President Artur Mas. Por ello, la capacidad de análisis de los dirigentes de CiU y también de ERC, cuando se les pregunta sobre qué podrá pasar entre la Diada y el no referéndum del 9 de noviembre, es muy poco concreta. O dicho de otro modo, no saben qué decir, porque las movilizaciones sociales pueden ser de una enorme envergadura.

Ahora, el modelo para Catalunya es convertirse en una gran plaza Tahrir. Eso es lo que propone ahora la ANC, que ha pedido, también, movilizaciones y actos cada día, entre el 11 de septiembre y el 9 de noviembre.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad