Francia deja la independencia de Catalunya en manos de Rajoy

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DERECHO A DECIDIR

Margallo y Fabius, en París./EFE/Christophe Karaba

18 de septiembre de 2013 (22:23 CET)

El movimiento independentista catalán relativiza los diferentes posicionamientos de los dirigentes de la Unión Europea. Desde el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, hasta dirigentes de Convergència Democràtica, todos insisten en que la Comisión Europea, y el Consejo Europeo se pronunciarán de verdad sobre la posibilidad de que Catalunya sea un país independiente en el momento en el que se perciba como inevitable.

Y, para ello, buscan una mayoría de la sociedad catalana, que aporte la necesaria legitimidad democrática. Pero, justo en la frontera, está Francia, un país que no tiene muchas simpatías por la soberanía de Catalunya, y relacionado históricamente con los asuntos catalanes, con recuerdos más amargos que dulces.

El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, lo ha dejado claro este miércoles en su comparencia con su homólogo español, José Manuel García-Margallo. Fabius precisó que se trata de un “asunto interno español”, y aseguró que tenía “plena confianza” en que el Ejecutivo de Mariano Rajoy encontrará una solución.

"Lo que ocurre en Catalunya es un asunto interno español y tenemos plena confianza en el Gobierno español para encontrar una solución", sentenció.

Socio comercial

Los dos responsables de Exteriores se reunieron en París donde mantuvieron un almuerzo de trabajo para abordar cuestiones bilaterales. Para España, Francia es el primer socio comercial, tanto respecto a las exportaciones, como a las importaciones. Y para Catalunya también es Francia el principal mercado de sus exportaciones. La relación con Francia, es, por tanto, y hasta el presente, de enorme importancia.

Pero Francia no es ajena a lo que pueda ocurrir en el seno de España y a las posibles tensiones territoriales. Prueba de ello fue la reunión de Margallo con los diputados de la comisión de exteriores de la Asamblea Nacional francesa, que le trasladaron su preocupación. Margallo reconoció que, con todos los responsables europeos con los que habla, surge la cuestión de Catalunya y coinciden en que “no es una buena noticia”.

Autoexcluido

Según el titular de Exteriores español, la diplomacia francesa entendió la posición del Gobierno español, y, en caso de que ocurriera algo semejante en Francia, el Gobierno francés actuaría de la misma forma. Para Margallo la posición existe una posición común: “cualquier parte del territorio que se separa de los Estados miembros, no es que sea expulsado, es que queda automáticamente excluido de la Unión Europea”.

La posición de Fabius llega después del pronunciamiento del comisario europeo Michel Barnier, también de nacionalidad francesa. Diversas fuentes apuntan, además, a la escasa simpatía que en el cuerpo diplomático francés causa el movimiento independentista catalán.

En cualquier caso, para el movimiento independentista ese escollo no es insalvable. La preocupación ahora de la Asamblea Nacional de Catalunya, (ANC), que ya prepara otras movilizaciones tras la Via Catalana de la Diada, o de ERC, y de Convergència, es conseguir que se pueda convocar el referéndum de autodeterminación.

En relación a esa cuestión, el Gobierno español sigue en la misma tesitura. El presidente Mariano Rajoy recordó su reciente carta al President Artur Mas en respuesta a dos preguntas de CiU y PSOE, respectivamente, en la sesión de control del Congreso. “Diálogo, respetando el marco jurídico, y mostrando lealtad institucional”.
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