IU y UPyD se ven indispensables a partir de ahora

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CRISIS

10 de agosto de 2013 (13:22 CET)

La crisis del bipartidismo arroja dos ganadores: Izquierda Unida (IU) y Unión Progreso y Democracia (UPyD). Los líderes de ambos partidos, Cayo Lara y Rosa Díez, respectivamente, aseguran que a partir de ahora sus formaciones van a ser determinantes en el mapa político español.

Razón no les falta. La última encuesta del CIS muestra un crecimiento exponencial en cuanto a estimación de voto. El estudio revela como IU sube hasta el 11,5%, casi cinco puntos más que en las generales, y UPyD se coloca en el 8,8%, casi el doble de sus votos de 2011. Su tendencia contrasta con la caída en picado de los partidos mayoritarios.

Sin renuncias

Ambos partidos saben que no tienen cartas para gobernar en solitario. Pero no renunciarán a sus políticas para aupar al Gobierno al PP o al PSOE.

Lara ha avisado al PSOE de que su formación no será "un kleenex de usar y tirar" y, por tanto, se mantendrá firme en la defensa de sus reivindicaciones políticas. "El bipartidismo en nuestro país ya no se va a volver a reproducir. Y la alternancia en el Gobierno para no cambiar el fondo de la política no se va a volver a reproducir", ha explicada el político en una entrevista a Europa Press.

Aire nuevo

"Se abre paso una nueva concepción de la política", ha manifestado Rosa Díez en otra entrevista con la agencia. Este panorama, en su opinión, dará paso a nuevas formaciones que acaben con la alternancia de socialistas y populares en el poder.

Díez dice que la gente "ya no tiene miedo al cambio" porque es consciente de los responsables de la situación en la que se encuentra España. "La gente lo que quiere es abrir las ventanas, que entre el aire y luego ya verá si le gusta más el aire nuevo o el otro. Pero de momento el aire que hay está viciado", ha concluido.

Futuro

La líder magenta ha dejado claro que el objetivo de UPyD no es ser "bisagra" sino convertirse en una alternativa a socialistas y populares, aunque "a alguien le pueda parecer utópico". "Es un paso intermedio, pero no es el objetivo", ha dicho.

Lara también ve su proyecto con un largo recorrido por delante. “¿Tenemos un producto acabado? No, un proyecto político nunca es un producto acabado. Se está elaborando cada día, con la gente, en función de sus necesidades”, explica. Y añade: "Los ciudadanos tendrán que decidir lo que quieren, si quieren atomizar mucho o si no quieren atomizar tanto. A lo mejor deciden que el voto útil tiene que estar en torno a una alternativa".
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