La ANC empujará al soberanismo en la Diada, el primer día de campaña del 27S

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PROCESO SOBERANISTA

Un momento de la manifestación de la Diada Nacional de Catalunya en 2013

Barcelona, 05 de febrero de 2015 (22:31 CET)

El President Artur Mas fijó la fecha, y el movimiento soberanista busca cómo sacarle provecho, al mismo tiempo que trata de renacer después de dos largos meses de cierta depresión colectiva.

La Asamblea Nacional Catalana (ANC), que vive un proceso de interno de renovación, quiere atar algunas cosas lo antes posible. Una de ellas es la organización de la próxima Diada, del 11 de septiembre. Todo obedecería a una cierta normalidad –si es que la sociedad catalana considera normal las grandes concentraciones y manifestaciones de las Diades desde 2012-- pero este año será diferente: el 11 de septiembre será, porque así lo decidió Artur Mas, el primer día de la campaña electoral de las elecciones autonómicas del 27 de septiembre.

Componente político para el primer día de campaña


El sector soberanista está encantado. Pero no el resto del arco parlamentario, que rechaza que la Diada, que tiene un carácter festivo, y un componente integrador, sea el primer día de una campaña electoral que será determinante para el futuro de Cataluña.

La ANC quiere que esa Diada de 2015 "tenga un claro componente político, con la partipación más activa, que en anteriores ocasiones, de los partidos", como asegura Ferran Civit, uno de los responsables más destacados de la organización de las Diades desde 2012.

Lo que se pretende es que los partidos participen de un gran "acto unitario", que dé fuerzas al soberanismo, principalmente a CiU y a ERC, para que el independentismo gane las elecciones el 27 de septiembre.

Un acto unitario que ahora no es posible


Sobre ello, los partidos no se han pronunciado. Quedan muchos meses por delante, y, principalmente, las elecciones municipales, que marcarán la relación entre CiU y ERC. El líder de Esquerra, Oriol Junqueras, no se ha opuesto a esa posibilidad, pero los recelos ahora son enormes, y las elecciones del 27 de septiembre, en estos momentos, se presentan como una batalla por el poder.

Lo que ocurra después, con los votos y los diputados en la mano será otra cosa, pero la unidad ahora es una quimera.

Las críticas del resto de fuerzas políticas


La ANC insistirá, aunque es consciente de que le pueden llover las críticas. En primer lugar de entidades como Societat Civil Catalana, que critica esa fecha para iniciar una campaña electoral, y del resto de partidos, desde el PSC, al PP o Ciutadans.

La entidad soberanista pretende que en el acto participen de forma activa CiU, ERC, pero también la CUP, o incluso Iniciativa per Catalunya-Verds, según apunta Civit.

Forcadell se va

La entidad afronta su renovación. Entre marzo y abril tiene previsto convocar su asamblea, para ponerse en marcha de nuevo, con una batería de ideas para seguir preparando movilizaciones, entre ellas la de la Diada. Y, justo en esas fechas, y respetando los criterios territoriales, la presidenta, Carme Forcadell, dejará el cargo, junto con los principales responsables: Jaume Marfany, Pere Pugés, Ignasi Termes, Ferran Civit, Irene Martín o Ricard Gené.

La asociación, por tanto, que ha trabajado más por el proceso soberanista, inicia una nueva etapa, que coincide con un descenso de la tensión independentista. Lo que haga ahora dependerá más que nunca de los partidos políticos, y si éstos, CiU y ERC, se ven con posibilidades reales o no de mantener el pulso para lograr la independencia.

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