El portavoz de la CUP, Carles Riera (derecha), saluda a Quim Torra en el Parlament. Foto: EFE/QG
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Los cupaires se abren a negociar los Presupuestos que presente en otoño el gobierno catalán si retoma la hoja de ruta hacia la ruptura

Madrid, 08 de agosto de 2019 (11:42 CET)

La incapacidad del gobierno de Quim Torra para aprobar los presupuestos de este 2019, a los que renunció definitivamente a principios de este mes de julio, ponía en marcha las negociaciones de cara a sacarlos adelante a principios del próximo año.

El presidente de la Generalitat se ha mostrado estos días satisfecho con la predisposición de la CUP a sentarse para negociar y aprobar los presupuestos de la Generalitat, sin embargo las exigencia de los cupaires para negociar las cuentas no se han hecho esperar. El diputado de la CUP Carles Riera ha precisado este jueves que su formación quiere acordar con el Govern "el rumbo" para avanzar hacia la autodeterminación y la independencia antes de pactar los Presupuestos.

En unas declaraciones a SER Catalunya, Riera ha confirmado que la CUP ya no está en contra de negociar los Presupuestos que presente en otoño el gobierno catalán, pero sí que desea saber si este último "tiene unos objetivos claros".

"Debemos ponernos de acuerdo en un rumbo, marcar una línea para conseguirlos, así como defender los derechos sociales y la soberanía del Parlament ante el Estado", ha señalado el diputado.

Riera ha puntualizado, en este sentido, que "si no nos ponemos de acuerdo hacia dónde queremos ir, difícilmente nos pondremos de acuerdo en otras cuestiones como el Presupuesto" que, en opinión de la CUP, tienen que estar "al servicio de un cambio".

Ha admitido, no obstante, que el Govern no ha presentado aún los presupuestos ni han tenido reuniones con el Ejecutivo catalán, aunque les consta que el vicepresidente Pere Aragonès las empezará a convocar en septiembre.

Sobre la reacción que la CUP cree que debe producirse tras la sentencia del Tribunal Supremo por el juicio del "procés", Riera ha considerado que "debe generar una oleada movilizadora superior al 1 y 3 de octubre del 2017 y sostenerla, a fin de que arrastre partidos e instituciones hacia una ruptura con el Estado. "El rechazo debe ir más allá del independentismo, porque están en juego derechos democráticos fundamentales que afectan a todos, independentistas y no independentistas" ha recalcado. 

El pulso de ERC y Torra en las negociaciones

Las negociaciones para sacar adelante los presupuestos ya están en marcha. El presidente de la Generalitat ya realizó un primer acercamiento a los comunes de Ada Colau en el que se exploró negociar simultáneamente los presupuestos del Ejecutivo catalán y del Ayuntamiento de Barcelona. El PSC ya se había abierto previamente a negociar las cuentas y los últimos en ofrecerse para lo mismo han sido los diputados de la CUP.  

En cuanto a ERC, son partidarios de forzar un avance electoral en Cataluña tras la sentencia del procés, aunque no se cierran a negociar con nadie.  "Aprobaremos el anteproyecto de ley de presupuestos (en octubre), lo llevaremos al Parlament y esperamos que pueda haber debate, que se pueda mejorar y se pueda aprobar", dijo  Aragonès, que es quien se encarga de las negociaciones presupuestarias, un papel que parece haber asumido Torra. 

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