La Generalitat recaudó 51.350 euros por multas lingüísticas el año pasado

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Informe sobre política lingüística

El ex conseller de Cultura, Ferran Mascarell

en Barcelona, 29 de julio de 2015 (14:22 CET)

El Govern de Artur Mas recaudó 51.350 euros por multas lingüísticas, las que se imponen a los comerciantes que no rotulan en catalán, el año pasado. La entidad encargada de gestionar estas sanciones, la Agencia Catalana del Consumo, recibió 74 denuncias e inició 1.311 investigaciones, aunque sólo constató la existencia de 538 infracciones e impuso 57 sanciones, según se desprende del Informe de Política Lingüística 2014 que ha presentado este miércoles el conseller de Cultura, Ferran Mascarell, en el Parlament.

La cantidad recaudada es mínima en comparación con el presupuesto que la Generalitat invirtió para fomentar el conocimiento y el uso del catalán. El presupuesto de política lingüística alcanzó los 23,6 millones en 2014, un 14,59% menos que el año anterior. Un dinero que se destinó principalmente a organizar cursos de catalán y subvencionar su utilización en empresas.

El 60% sabe escribirlo

Gracias a estas actuaciones y a la técnica de la inmersión lingüística, por la que el catalán es lengua vehicular en las escuelas, se ha conseguido que el 94% de la población conozca esta lengua, aunque el porcentaje de quienes la saben hablar es algo inferior, un 80% y sólo el 60% la escribe.

Pese a todos los esfuerzos, el uso del catalán es todavía minoritario en algunos ámbitos como la cultura, la justicia o internet, según se desprende del informe. Así, el 37% de los usuarios hacen sus búsquedas en internet en catalán, frente a un 88% que escoge el castellano.

Los espectadores prefieren el cine en castellano

La Generalitat también ha subvencionado el doblaje cinematográfico al catalán y ha logrado que el 3% de las películas emitidas en las salas de cine estuviesen dobladas o subtituladas en este idioma. No obstante, sólo el 5% de los espectadores reconoce que la última película que vio era en catalán. El 88% lo hizo en castellano.

El uso del catalán es algo más elevado en el ámbito editorial, ya que el 24% de los lectores leyó el año pasado algún libro en catalán, aunque el 69% prefirió un ejemplar en español. La justicia sigue siendo la asignatura pendiente de la normalización lingüística: únicamente el 12% de las sentencias dictadas el año pasado en Cataluña estaban redactadas en esta lengua.

Auge en el ámbito universitario

La otra cara de la moneda la presenta el ámbito educativo, donde la lengua catalana si ha arraigado con fuerza: el 93% de los alumnos de bachillerato escribe en este idioma sus exámenes de selectividad. Además, el catalán es la lengua del 76% de los estudiantes universitarios.

 

 

 

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