Venezuela pone en revisión sus leyes petroleras: las claves para atraer capital extranjero
Impuestos, control estatal y discrecionalidad: los retos que enfrenta el país para recuperar la confianza de las grandes petroleras
Venezuela revisa sus leyes petroleras: cuáles son las claves para atraer capital internacional
Desde la captura de Nicolás Maduro por parte del gobierno de Estados Unidos y con la intervención de Donald Trump en la política venezolana, se ha abierto la puerta a que las empresas petroleras vuelvan a Venezuela. Pero existen dudas, como el caso de ExxonMobil que calificó al país como “no invertible” en su última reunión con el mandatario.
Y gran parte del problema es que a nivel legal sigue siendo un riesgo significativo tener operaciones en Venezuela, además de la inversión masiva que necesitan las infraestructuras ante su estado de deterioro actual.
Este jueves, la presidenta interina del país, Delcy Rodríguez, ha anunciado a la Asamblea Nacional de Venezuela su intención de reformar parcialmente la principal normativa que legisla el negocio petrolero en el país: la Ley de Hidrocarburos.
Rodríguez ha argumentado en el anuncio de este cambio legislativo que el objetivo es atraer la inversión extranjera en este sector, aunque no ha dado detalles relevantes sobre cuáles serán los cambios en específico.
El profesor de Economía de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Larry Lobo, explica a ECONOMIA DIGITAL que el cambio de ley será en “beneficio de las corporaciones estadounidenses”, ya que con el resto de las empresas aliadas el gobierno venezolano no ha tenido inconvenientes para adaptarse a la legislación nacional, como es el caso de Repsol.
Claves: impuestos y propiedad
A partir de los años 2000, con el gobierno de Chávez asentado en el poder, se actualizó la Ley de Hidrocarburos, ya que la anterior databa a la década de 1970, cuando se llevó a cabo el proceso de nacionalización de PDVSA y durante el mandato de Carlos Andrés Pérez.
“Esa legislación debía adaptarse a los nuevos tiempos, las nuevas condiciones del mercado, los nuevos esquemas de comercio y acuerdos internacionales. Pero incluyó ciertas restricciones, sobre todo para empresas estadounidenses», narra Lobo.
Una de las modificaciones más relevantes fue “la subida de los impuestos que pagaban las petroleras estadounidenses al Estado, que eran muy bajos previamente. A estas compañías no les convenía, y fueron las únicas que se quejaron en su momento. Pero, las demás petroleras (extranjeras) siguieron trabajando sin problema”, insiste Lobo.
El otro aspecto que interesa a las empresas extranjeras es la propiedad del terreno, que funciona a través de alianzas con la empresa estatal venezolana. Actualmente funciona “mitad y mitad”, pero “anteriormente era, al contrario, una mayor porción para la empresa estadounidense y una menor para el Estado”, concluye el experto.
Y es una forma de darle más seguridad a las empresas que deseen volver al país.
Aunque la presentación ante la Asamblea Nacional es tan solo el primer paso, posteriormente tendrá que pasar por la ley por la presidencia para que llegue su ejecución, aunque habitualmente es un proceso tardío, el profesor detalla que podría llevarse a cabo más expedito ante la urgencia de EE. UU.
Sin discriminación
Para el economista jefe de Tressis, Daniel Lacalle, Venezuela es una oportunidad de oro, pero con muchos obstáculos, según contó en la presentación de sus perspectivas para el año 2026.
“El problema de esta oportunidad es que requiere muchos cambios que incluyen, no solamente el concepto de lo que tienes que invertir, sino también la demolición del sistema de aleatoriedad y de discrecionalidad que hay en las contrataciones”, distinguió Lacalle.
“Hay una maraña legal que va a ser el field day de muchos abogados en el mundo en cuanto a la estructura no legal, ha sido una estructura de exilio que ha habido en Venezuela», sentenció el economista.
Algo que asegura el profesor Lobo es que esta nueva legislación no favorecerá únicamente a empresas americanas, “la ley aplicará a todas, aunque sí puede haber algún tipo de convenio particular para las compañías estadounidenses”.
Oportunidades en minería
El profesor universitario también pone en relevancia otro sector con grandes oportunidades para Venezuela: el minero. “Todo lo que es la explotación de oro, bauxita, hierro, coltán se está abriendo y se está dando oportunidad a muchas empresas extranjeras”, detalla el experto.
A diferencia de la normativa petrolera, la minería tiene una regulación más reciente, del año 2016. En ese momento, Nicolás Maduro creó la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco (AMO), una estrategia económica ante la caída de la producción petrolera y la crisis económica que acusaba el país, potenciando la extracción de metales y minerales estratégicos.
Al igual que con la tenencia de la propiedad de zonas petrolíferas, con lineamiento similares. “El Estado venezolano se reserva siempre al menos el 55 % de las acciones y no cede el derecho minero, con lo cual se mantiene la soberanía nacional sobre los recursos mineros,” detallan en la página web del ministerio.
1,2 millones de barriles
Algo que, si ha señalado Rodríguez en la presentación del proyecto legislativo, es que este giro legal tomará en consideración la ley antibloqueo y blindar sus nuevos modelos de producción conjunta con empresas, como es el caso de Chevron.
La presidenta interina de Venezuela señaló también a la Asamblea Nacional que, en 2025 consiguieron aumentar un 12,9% la producción de barriles diarios en el país, en colaboración con la empresa norteamericana hasta conseguir 1,2 millones en el mes de diciembre.
E incluso, Rodríguez espera que “estos flujos de inversión sean incorporados a nuevos campos donde nunca se ha invertido y donde no hay infraestructura”.