La Generalitat tuvo en exclusiva los datos para calcular sus balanzas desde 2005 a 2010

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Los investigadores catalanes se quejan ahora de que Hacienda los haya entregado sólo a Ángel de la Fuente

El President Artur Mas y su predecesor José Montilla

04 de febrero de 2014 (20:16 CET)

La cuestión de las balanzas se está envenenando. Aunque, de hecho, siempre lo ha estado. Es un concepto político, no sólo económico. Explica los flujos entre territorios. Pero quien lo pide está realizando un ejercicio de autodeterminación, en algún sentido. Y las balanzas fiscales en España sólo tienen sentido si existe un sentimiento de comunidad política respecto a la administración central del Estado.

¿Conclusión? La mayoría de expertos en balanzas fiscales son académicos catalanes, que entienden que es el flujo monetario, y no el de carga-beneficio, el que mejor explica la relación entre Catalunya y España.

¿Qué se puede imputar fiscalmente en Catalunya, y qué se recibe desde la administración central? Eso es lo que ha preocupado a catedráticos como Antoni Castells, posteriormente conseller de Economía, o Núria Bosch, Guillem López Casasnovas, Maite Vilalta, Marta Espasa, Joaquim Solé Vilanova, Ramon Tremosa, Jordi Pons o Germà Bel. La lista es extensa.

Conexión con Hacienda


Por ello, la conexión de estos investigadores con el Ministerio de Economía y Hacienda siempre ha sido muy directa. Y, desde 2005 a 2010 tuvieron los datos de Hacienda, a través de la Intervención General del Estado, para poder calcular las balanzas fiscales, basándose en el hecho principal de que el Parlament había reclamado en diversas ocasiones la publicación de las balanzas fiscales. Hecho que no ocurre en el resto de autonomías.

Con ello, el Govern de la Generalitat presentó hasta cuatro veces las balanzas desde 2005, con los datos, sólo de Catalunya, en poder del Departament d’Economia, como aseguran varios de los investigadores consultados.

Una de las paradojas de toda esta cuestión es que la mayoría de esos investigadores han estado en la órbita del PSC. Es decir, no han sido nunca independentistas, y la idea, con las balanzas fiscales, era reflejar una realidad para tratar de modificarla, para compensarla, pero siempre dentro del Estado español, aunque desde la convicción de que Catalunya es una comunidad política, que debe ser tratada de forma bilateral por el Estado, y no como una comunidad autónoma más.

Sus pretensiones conectan con inquietudes similares que se remontan a la II República, y que engarzan, ya en la transición, con los trabajos del economista Ramon Trias Fargas, el dirigente de Esquerra Democràtica de Catalunya (EDC), que se fusionó con la Convergència Democràtica de Jordi Pujol.

Equipos socialistas


Por tanto, esos investigadores, ya con Antoni Castells como conseller de Economia de la Generalitat, pudieron tener acceso a los datos de Hacienda, dirigido en aquellos años por un equipo socialista, con Pedro Solbes de ministro de Economía y Hacienda, y David Vegara, secretario de estado de Economía y Hacienda, y que procedía del PSC.

También ha tenido un papel relevante Antoni Zabalza, secretario de Estado de Hacienda en los gobiernos de Felipe González entre 1991 y 1993, bien conectado siempre con Hacienda, catedrático de Análisis Económico, y protagonista de la primera cesión de impuestos a las autonomías, el 15% del IRPF tras una negociación con CiU en 1993.

Zabalza, sin embargo, se ha mostrado muy crítico con la utilización del independentismo de esas balanzas fiscales, al considerar que la administración central está ahora aportando muchos recursos a Catalunya para paliar la crisis.

Ahora los mismos investigadores y el departamento de la Generalitat, que dirige Andreu Mas-Colell, se quejan de lo contrario. Y es que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha entregado los datos al investigador del CSIC y profesor de la UAB, Ángel de la Fuente, que, junto con Ramón Barberán, de la Univesidad de Zaragoza, y Ezequiel Uriel, de la Universidad de Valencia, elaborarán un nuevo cálculo del gasto “regionalizado”, que parte del método del flujo de carga-beneficio. Tienen los de 2011, y pedirán los de los años anteriores, que sí ha tenido la Generalitat.

Soberanía fiscal española


Todos los investigadores, sin embargo, reclaman a Hacienda que ofrezca los datos a quien los pida. La Generalitat los reclama, para poder seguir elaborando la serie, con cuatro entregas ya ofrecidas, la última de Mas-Colell sobre los datos de 2009, que arrojaron los famosos 16.000 millones de euros de déficit fiscal con el método monetario. Mas-Colell quiere calcular, con un equipo propio, precisamente, las de 2011. Hasta que este martes Hacienda los colgó en la web del Instituto de Estudios Fiscales.

Es decir, entre 2005 y 2010, el Ministerio de Economía y Hacienda no entregaba los datos a otros investigadores porque tampoco encontró mucho interés en otras comunidades autónomas, aunque hubo quien los solicitó, sin fuerza política detrás para obtenerlos. Para Extremadura, o para Castilla-La Mancha, por ejemplo, el concepto de balanzas fiscales no tiene mucho sentido. Es el mismo país, la soberanía fiscal es del conjunto de los españoles. Pero, además, se entiende todavía menos el método del flujo monetario.
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