Las vacaciones de la Asamblea de Madrid superan las de los colegios

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El PP se niega a recortar los tres meses de inactividad estival. El parlamento autonómico es el único que no ha iniciado las sesiones regulares

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. | EFE

16 de septiembre de 2014 (21:47 CET)

Dos semanas después de que media España se reincorporó al trabajo, la Asamblea de Madrid sigue de vacaciones. Y así continuará durante todo el mes de septiembre. El parlamento autonómico reiniciará actividades normales el próximo mes de octubre después de tres meses de vacaciones estivales.

En el organismo no hay reuniones de comisiones ni plenos parlamentarios. Hasta la cafetería está cerrada después de que el empresario Arturo Fernández, amigo personal de Ignacio González y con una deuda acumulada con Hacienda y la Seguridad Social, anunciara su renuncia a la concesión por motivos económicos.

Las más largas


El calendario parlamentario publicado en la web de la institución remonta la última sesión ordinaria de la Asamblea el pasado 20 de junio. Desde entonces sólo se ha celebrado el pasado 4 y 5 de septiembre el debate del estado de la región.

También la Asamblea ha aceptado algunos escritos, como el del Partido Socialista, que ayer solicitó el inicio inmediato de la actividad parlamentaria, tal como ha hecho el Congreso de los Diputados, el Senado y el resto de parlamentos autonómicos. La propuesta ha sido apoyada por los otros dos grupos de la oposición, Izquierda Unida y UPyD.

El PP, que aboga por una mayor productividad del sector público, ha aprovechado su mayoría absoluta para rechazar la disminución de los tres meses de vacaciones que disfrutan los trabajadores del parlamento regional.

Los precedentes


“Habilitar la Cámara parlamentaria parece lo más razonable porque si no, los ciudadanos de Madrid van a interpretar que el PP sigue de vacaciones en lo que queda del mes septiembre y no quiere abordar los problemas de los madrileños", explica el portavoz adjunto de los socialistas en el Parlamento regional, José Quintana.

La polémica por las largas vacaciones parlamentarias no es nueva. En 2010 el presidente del Congreso, el socialista José Bono, aceptó declarar hábiles dos meses que normalmente eran considerados inhábiles para la actividad parlamentaria: enero y julio. Bono accedió, a instancias del PP, a tramitar la propuesta de reducción vacacional pero quiso dejar claro que los parlamentarios no son vagos. “Trabajan los días que no hay sesiones para estar más cerca de los electores”, dijo el entonces presidente del Congreso. El PP este martes no ha dado excusas ni justificaciones. Sólo desea mantener las vacacional tal y como están.
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