Mas-Colell hace oídos sordos a las empresas y crea los ‘impuestos verdes’

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Entran en período de exposición pública las nuevas tasas a la producción termonuclear, la aviación comercial y la emisión de gases y partículas

Artur Mas y Andreu Mas-Colell en el Parlament.

14 de diciembre de 2013 (00:53 CET)

La Generalitat de Catalunya prevé ingresar 50 millones de euros al año con los nuevos impuestos verdes. Esta tasa forma parte de la batería impositiva pactada entre CiU y ERC en su pacto de estabilidad en el gobierno de Catalunya. A pesar de las presiones de las eléctricas, aerolíneas e industrias como las petroleras o factorías de cemento (las afectadas por estos peajes), el Ejecutivo de Artur Mas ha dado este viernes otro paso más para su creación.

El consejero de Economia i Coneixement, Andreu Mas-Colell (CiU), ha publicitado el anteproyecto de ley. Ahora, está en período de exposición pública a la espera de las enmiendas de partidos políticos y entidades u organizaciones que quieran hacer aportaciones. Después, tiene que pasara el trámite parlamentario. Aunque se esperan pocas modificaciones en este sentido, ya que entre CiU y ERC suman mayoría en el hemiciclo catalán y el redactado da bastantes concesiones a las peticiones de los republicanos.

Lo que ha dejado claro el Govern este viernes es la fecha de entrada en vigor de los tres impuestos. Su voluntad es que la Agencia Tributaria de Catalunya los empiece a recaudar a partir del 1 de abril de 2014.

Unesa denuncia una doble imposición

Las eléctricas han sido las primeras en mostrar públicamente su rechazo a la nueva tasa a la producción termonuclear. Lo han hecho a través de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa). Fuentes de la patronal recuerdan que “la producción de energía nuclear ya está gravada por los nuevos impuestos que introduce la Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética. Por tanto, se incurre en la prohibición de duplicidad de impuestos que establece la Ley Orgánica de Financiación de las comunidades autónomas”.

La Generalitat no considera que la tasa que se pretende crear en abril se solape con la Estatal. Fuentes del departamento de Economía recuerdan que Catalunya grava el eventual daño en el medio ambiente de la energía termonuclear. Además, recuerdan que ya se aplican tasas en este sentido en otros territorios, como la Comunidad Valenciana.

Para compensar el nuevo impuesto, el Ejecutivo ha anunciado que desaparece el gravamen de protección civil. Espera ingresar 43,2 millones de euros con este impuesto verde y, de entrada, permite a las empresas afectadas fraccionar el pago.

Endesa e Iberdrola batallarán


Las eléctricas están en horas bajas tras los vaivenes legislativos de la reforma del ministro de Industria, Manuel Soria (PP), y los choques de éste con el titular de Hacienda, Cristóbal Montoro (PP). Un pulso en el seno del Gobierno estatal que ha derivado en una inseguridad jurídica que aún persiste, ya que resta pendiente la segunda parte de la reforma energética.

Endesa e Iberdrola son las dos compañías afectadas por la decisión de Mas-Colell. Ambas empresas son las que controlan las tres centrales que hay en Catalunya (Ascó I, Ascó II y Vandellós II) y ya han dejado claro ante el Ejecutivo que batallarán para evitar su entrada en vigor. Ante los medios, son más prudentes y mantienen el perfil bajo hasta que termine el trámite parlamentario.

Aerolíneas

Esta misma estrategia que han emprendido las aerolíneas afectadas. De entrada, su peaje es mucho menor que las eléctricas. Mas-Colell espera ingresar 3,8 millones de euros al año de los aviones comerciales que despeguen del aeropuerto de El Prat del Llobregat (Barcelona).

El Govern señala en el documento en exposición pública que el gravamen sólo se abonará en los aeropuertos que pertenecen a un municipio declarado zona de protección especial. Un requisito que deja de lado la red de aeródromos pequeños y medianos como los de Girona, Sabadell (Barcelona) o Reus (Tarragona).

La tasa a la aviación hace una concesión para evitar lastrar la buena dinámica comercial de El Prat. El impuesto se reduce a la mitad si la mayoría de pasajeros de una aeronave son de conexión o intercontinentales.

Industrias

Por último, el Govern grava unos contaminantes específicos (óxido de nitrógeno, dióxido de azufre, partículas de suspensión y carbono orgánico total) que se encuentran en ciertas generaciones industriales y de combustión.

Este impuesto afectará a empresas como Repsol o Cementos Molins, ya que son las industrias que provocan este tipo de emisiones. Mas-Colell espera ingresar 2,1 millones con este peaje.
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