Mas se emplea a fondo en busca del PSC y de Foment

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CONSENSO

Homs y Rigol, este lunes en el Palau./EFE/Toni Garriga

16 de septiembre de 2013 (21:22 CET)

El Govern de Artur Mas sabía que tenía un compromiso con el PSC. O, dicho de otro modo, era consciente de que si facilitaba al máximo las cosas para recibir el apoyo de los socialistas al derecho a decidir, el grueso de la sociedad catalana a favor de una consulta de autodeterminación se ensancharía de forma notable, al margen de la fuerza electoral que pueda tener ahora el PSC. Y está en ello. El ex presidente del Parlament, Joan Rigol, presentó este lunes las bases de un documento encaminado a lograr el máximo consenso, y lograr que se incorporen al Pacte Nacional pel Dret a Decidir tanto el PSC como Foment, los dos grandes actores que siguen fuera de ese supuesto espacio central.

Rigol se ha empleado a fondo. Deja de lado posibles interpretaciones sobre el final de esa consulta, sobre la independencia como fin, y se centra únicamente en pedir que se pueda realizar el referéndum. “Emplazamos que se establezca un diálogo con instituciones del Estado para encontrar condiciones legales para el ejercicio del derecho a decidir”, asegura el texto, después de señalar que Catalunya “es una nación”, y, por tanto, “tiene derecho a decidir su futuro político”.

Calidad democrática y derechos sociales

También ha buscado Rigol recoger el máximo de sensibilidades sociales, un guiño a los socialistas y a ICV, --aunque los ecosocialistas ya apoyaron el pacto. Rigol expresa en su documento que el objetivo del ejercicio del derecho a decidir es alcanzar un compromiso con las exigencias de “calidad democrática y “de derechos sociales”.

Y se busca también incorporar no sólo la cultura expresada en lengua catalana: “Catalunya es una comunidad humana que integra, respeta y apoya las diferentes aportaciones culturales y el pluralismo lingüístico que se refleja en nuestra sociedad”.

El conseller de Presidència, Francesc Homs, que acompañaba a Rigol en el Palau de la Generalitat, ha asegurado que se ha tratado de ampliar el consenso, y que los integrantes del Pacte Nacional pel Dret a Decidir serán consultados en el momento en el que se decida la fecha y la pregunta de la consulta, que el Govern quiere tener preparada para finales de año.

El PSC valora el esfuerzo

Los dos actores que siguen fuera de ese consenso, el PSC y Foment, valoran el esfuerzo. Pero no han tomado ninguna decisión. El portavoz del PSC, Jaume Collboni, aseguró que los socialistas no tienen previsto suscribir el acuerdo, aunque quieren que se debata en el Parlament, como así se ha prestado el Govern, el próximo 25 de septiembre, coincidiendo con el debate de política general. En ese momento, y, en función de la defensa que del documento pueda hacer el President Mas, el PSC tomará una decisión.

Respecto a Foment, la importancia de ese posible apoyo, ha llevado a la cúpula de la patronal a convocar una Junta Directiva extraordinaria para debatir y valorar la propuesta. La patronal que preside Joaquim Gay de Montellà sabe que es una cuestión muy delicada, y estudiará con detalle el documento. La reunión está convocada para el 25 de septiembre, el mismo día del pleno en el Parlament.

Cortina de humo


Tanto el PSC como Foment saben que el Govern les necesita. Pero el Ejecutivo de Artur Mas tampoco quiere seguir esperando. Es preferible que estén en el pacto por el derecho a decidir, para conseguir una mayor legitimidad en la negociación con el Gobierno central, pero quieren seguir avanzando.

Prueba de que la situación comienza a cambiar, es que Collboni valoró ese esfuerzo de Rigol. No en vano, el ex presidente del Parlament ha negociado directamente con los socialistas.

Y fuera de ese posible consenso ya están el PP catalán, y Ciutadans. Las dos fuerzas políticas siguen combatiendo de forma frontal el derecho a decidir, que consideran una mera cortina de humo en la apuesta por la independencia.
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