Pablo Iglesias con el popular Javier García Albiol el pasado domingo en el estadio del Joventut de Badalona. Detrás de ellos, Albano Dante Fachín. / EFE

Pablo Iglesias vino a Cataluña para imponer el acuerdo con Colau

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Pablo Iglesias se ha implicado personalmente en conseguir el acuerdo después del portazo que supuso la consulta interna de Podemos

Josep Maria Casas

Economía Digital

Pablo Iglesias con el popular Javier García Albiol el pasado domingo en el estadio del Joventut de Badalona. Detrás de ellos, Albano Dante Fachín. / EFE

Barcelona, 22 de marzo de 2017 (05:00 CET)

Pablo Iglesias ha intervenido personalmente para que Podemos esté el próximo 8 de abril al lado de los comuns de Ada Colau en la fundación del nuevo partido de la izquierda alternativa catalana. No ha sido fácil. En los últimos días ha multiplicado los contactos con el secretario general de su partido en Cataluña, Albano Dante Fachín, y con Xavier Domènech, lugarteniente de Colau y arquitecto de la nueva formación. Al final, Fachín ha cedido y se ha sumado al nuevo proyecto.

Iglesias incluso viajó a Cataluña el pasado fin de semana para poner orden. Este domingo, no sólo asistió al partido de baloncesto entre el Joventut y el Barça en el estadio olímpico de Badalona, sino que aprovechó la jornada para reunirse con Fachín. Los dos salieron juntos del pabellón. Fuentes de Podemos evitan hablar de presiones sobre Fachín, pero confirman que Iglesias tenía “interés” porque las negociaciones con la gente de Colau llagasen a buen puerto. Después de la conversación entre Iglesias y Fachín, las “cosas quedaron claras” y se avanzó rápidamente hacia el acuerdo.

Pablo Iglesias llamó al orden a Fachín después del partido entre el Joventut y el Barça

Este lunes, después de su encuentro con Iglesias, Fachín optó por poner suspense al acuerdo cuando anunció los resultados de la consulta a los afiliados: el 62% exigían que, para sumarse al proyecto de Colau, debían cumplirse tres condiciones “imprescindibles”. Una de ellas es que los 52.000 inscritos de Podemos pudieran votar la ejecutiva del nuevo partido. No obstante, tan sólo 3.901 afiliados, un mísero 7%, votaron en la consulta interna y, los que apostaron por romper la baraja, tan sólo suponían el 4,5%. Pese a la escasa participación, Fachín dijo que la consulta estaba para cumplirla. Sin embargo, en aquellos momentos ya que se estaba ultimando el acuerdo.

Fachín consigue pocas cesiones

Fachín exigía tres condiciones: un código ético, listas abiertas a la ejecutiva y que pudieran votar los 52.000 afiliados. No obstante, ni siquiera se ha discutido la cuestión del código ético porque ya estaba prevista su aprobación en la asamblea fundacional del nuevo partido. Respecto a las listas abiertas, se ha llegado a un acuerdo para que ningún candidato a la secretaría general presente más de 24 miembros de los 32 que tendrá la ejecutiva. Así se garantiza que no será monocolor. El escollo de la negociación ha sido el censo con el que se votará esta ejecutiva.

Fachín planteaba que pudieran votar los 52.000 afiliados de Podemos, mientras que los demás socios –ICV, EUiA y Barcelona en Comú- le exigían que previamente debían inscribirse en una web y acreditar su identidad mediante el DNI. Al final, Fachín ha claudicado. Podrán votar todos los afiliados de Podemos que quieran, pero antes se deberán inscribir y presentar el DNI.

Pablo Iglesias quiere el acuerdo aunque intenta evitar que Colau se lleve todo el protagonismo

Fuentes de Podemos críticas con Fachín reiteran que el censo era tan sólo una excusa porque, en realidad, es una cuestión de cuotas de poder. En este sentido, no es sólo Fachín, sino también Iglesias que quiere quitar protagonismo a Colau. Sin embargo, estas fuentes indican que el acuerdo les beneficia a todos aunque ponen en duda que se alcance una paz duradera. “¿Con Fachín?, se volverá a liar”, advierte uno de sus críticos internos.

​Piden la nulidad de la consulta ante el comité de garantías

Dentro de Podemos Cataluña los ánimos están caldeados. Pese al acuerdo con los comuns, un grupo de afiliados está decidido a reclamar la anulación de la consulta interna ante el comité de garantías. Estos afiliados entienden que la dirección de Fachín vulneró la independencia porque envió un mensaje de telefonía animando a votar por el “sí”, que en realidad era un “no” a Colau.

Los detractores internos de Fachín consideran que la consulta ha sido un “fracaso” por más que éste pueda esgrimir que ha conseguido cesiones por parte de los comuns. Consideran que debían dar una imagen de unidad y, en vez de ello, han exhibido diferencias por motivos que los posibles electores “no entienden”. Se ha alcanzado un acuerdo, pero quedan heridas abiertas.

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