Pacto para investir a Sánchez: impuestos congelados y tres contratos laborales

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Ciudadanos apoyará al PSOE tras aprobar en sus órganos de dirección el resultado de las negociaciones de los últimos días. Rivera se encargará de negociar la abstención del Partido Popular

Albert Rivera y Pedro Sánchez en una imagen de archivo. | EFE

Madrid, 24 de febrero de 2016 (11:26 CET)

Ciudadanos apoyará la investidura de Pedro Sánchez (PSOE) como presidente del Gobierno. La formación emergente aprobó este miércoles el pacto de legislatura que se ha negociado durante las reuniones maratonianas celebradas en el Congreso de los Diputados la última semana.

Han trascendido los ejes económicos del posible nuevo Ejecutivo. Los socialistas se comprometen a no subir los impuestos mientras que la formación de Albert Rivera renuncia al contrato único y asume un sistema con tres modalidades. Los dos partidos firmarán en las próximas horas el documento de entendimiento en las Cortes.

Los deberes que restan pendientes de hacer ponen al Partido Popular (PP) en el centro del debate. Rivera se encargará de buscar la abstención del grupo de Mariano Rajoy. Según diversas fuentes, ni PSOE ni Ciudadanos pretenden negociar activamente el apoyo de Podemos, aunque los puentes seguirán tendidos.

La estrategia del PSOE

Los socialistas buscaron, desde el primer momento, el acuerdo con Ciudadanos, que se mostró receptivo, con la idea de regenerar la política y las instituciones del país. Aunque al partido de Rivera se le acusó de ser un acompañante del PP, los miembros de su dirección siempre consideraron que el PSOE había afrontando, aunque de forma incompleta, una renovación interna que merecía ser destacada.

El acuerdo alcanzado es del todo insuficiente, pero, en caso de que no sirva para la investidura de Sánchez, blinda a las dos formaciones de cara a unas posibles nuevas elecciones. Ni a Sánchez ni a Rivera se les podrá acusar de que no intentaron impulsar un programa de gobierno de carácter reformista.

El PSOE mantendrá el contacto con Podemos. La intención es llevar el debate a las cuestiones concretas: esa parte fiscal acordada, y el paquete de regeneración, que pasaría por modificar las estructuras de las actuales diputaciones provinciales. En el centro del pacto también aparece una reforma constitucional, pero se asume que no se podrá hacer nada sin el PP.

Sánchez y Rivera, cada uno con una misión

Con esos mimbres, los socialistas esperan que Podemos se incline por la abstención mientras que Ciudadanos busca cómo convencer a Rajoy de que la abstención podría ser, también, lo mejor para el PP, teniendo en cuenta que jugaría un papel activo, con una mayoría absoluta en el Senado, y con una minoría-mayoritaria en el Congreso.

La primera votación, tras el discurso de investidura de Sánchez, tendrá lugar el jueves 3 de marzo, en la que se necesita una mayoría absoluta. Sánchez podría salir de esa votación, como mínimo, con 130 diputados a favor, los 90 del PSOE y los 40 de Ciudadanos. La segunda votación será el sábado 5 de marzo, y Sánchez sólo necesitaría más síes que noes.

Los socialistas someterán el pacto a la militancia, en una votación abierta prevista este sábado, tal y como se había comprometido Sánchez. Todo depende ahora del PP, o, pese a ese inicial pacto, se irá a unas nuevas elecciones.
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