El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en un congreso en Madrid el 20 de noviembre de 2019. Foto: EFE/JCH

Pedro Sánchez ya sabe qué ofrecer a Oriol Junqueras

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El PSOE ya tiene una hoja de ruta para conseguir la abstención de ERC en la investidura, y pasa por ofrecer una "mesa" de diálogo a los independentistas

Alessandro Solís

Economía Digital

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en un congreso en Madrid el 20 de noviembre de 2019. Foto: EFE/JCH

Barcelona, 21 de noviembre de 2019 (20:48 CET)

"Es más fácil confiar en la dirección de ERC (Esquerra Republicana de Catalunya) que en su militancia". Así se habla del partido de Oriol Junqueras en el entorno de Pedro Sánchez, en vista de que los republicanos consultarán con sus bases el próximo lunes si deben rechazar la investidura del presidente socialista en funciones si previamente no hay un acuerdo para activar una mesa de negociación entre el independentismo y el Estado.

Desde La Moncloa dan por sentado que la respuesta será "sí", pero también ya saben qué ofrecer a ERC para que facilite la investidura, y no de forma gratuita, como quiere evitar la formación catalana. Según declaraciones de fuentes socialistas recogidas por El Periódico, el PSOE está esperando la consulta de Esquerra a la militancia para lanzar una oferta que Junqueras no podrá rechazar, y que pasa por excluir (aún más) a Quim Torra.

Puestos a decidir entre si iniciar el diálogo con la Generalitat (gobernada por la coalición ERC-JxCat) o si hacerlo exclusivamente con el ala más moderada del independentismo (solo los republicanos), el PSOE prefiere la segunda opción. Con esta fórmula, Sánchez está dispuesto a ofrecer a los de Junqueras la "mesa" de partidos que reclaman, sin necesidad de que en ella se siente Torra, a quien nadie en Madrid responde ni el teléfono.

La nueva hoja de ruta de la investidura

La hoja de ruta para salvar la investidura y dar el paso adelante con la coalición PSOE-Unidas Podemos quedaría así: los socialistas tiran de discreción este fin de semana, las bases de ERC aprueban rechazar la investidura si no hay diálogo, y desde el más profundo sigilo (como cuando se negocio el preacuerdo de coalición con Pablo Iglesias) el PSOE negocia con ERC la "mesa" de partidos a la que –creen las fuentes– no se podrá resistir.

Es un juego ganar-ganar, insisten desde los pasillos de La Moncloa. Esquerra consigue el gesto que necesita para justificar su abstención ante sus militantes y ante JxCat; Sánchez e Iglesias se aseguran el Gobierno de coalición, y el PSOE puede hacer frente a las críticas a nivel interno alegando que solo entablará diálogo con los independentistas "moderados" y no con el entorno de Torra y el fugado Carles Puigdemont (el espacio JxCat, vamos).

Sánchez lo apuesta todo a que sí logrará entenderse con ERC esta vez, pese a los amargos antecedentes de los Presupuestos y la votación de Miquel Iceta como presidente del Senado, ambos boicoteados por el independentismo. Es también una percepción conveniente, pues sin la abstención de Esquerra la investidura no tiene recorrido. No es tanto que piensan los socialistas que ERC ha cambiado, sino que quieren pensar que así es.

"Es importante mover ficha después de que hayan hablado sus bases, no antes", dicen las fuentes gubernamentales consultadas por El Periódico. "Hemos llegado a la conclusión de que ERC quiere apoyar y hay que entender que ahora ya no puede hacerlo gratis. Moveremos lo que haya que mover", añaden, incluso reconociendo que los republicanos harán alarde en público de un acuerdo mejor que el conseguido, "pero con eso tenemos que contar".

Iglesias, por la labor

Pablo Iglesias, previsiblemente, no tendría mayor problema con esta estrategia. De hecho, el líder de Unidas Podemos ha afirmado este jueves que, en un gobierno de coalición de izquierdas, "el diálogo será un eje fundamental de la acción política de la plurinacionalidad del Estado". Iglesias cree que conseguirán los apoyos suficientes para superar la investidura. "Creo que estamos haciéndolo bien", dijo.

"Hay mucho trabajo que hacer" para "ganarse los apoyos y las abstenciones para la investidura", admitió el que podría ocupar una de las tres vicepresidencias del Ejecutivo que propone Sánchez. Pero también se mostró "convencido" de que tanto su partido como el PSOE trabajarán "de forma responsable para lograr esos apoyos" y poner en marcha un gobierno "que afronte los retos de estado que le esperan a nuestro país".

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