Quim Torra, saliendo del Parlament tras una reunión con el grupo parlamentario de Junts per Catalunya. /EFE/ Marta Perez
stop

El gobierno de Quim Torra debe renovar con urgencia tres instituciones clave de la economía catalana: los puertos, Fira de Barceloa y cámaras de comercio

Josep Maria Casas

Economía Digital

Quim Torra, saliendo del Parlament tras una reunión con el grupo parlamentario de Junts per Catalunya. /EFE/ Marta Perez

Barcelona, 24 de mayo de 2018 (04:55 CET)

Cuando tomen posesión de sus cargos, los consejeros de Quim Torra deberán desbloquear con cierta urgencia la renovación de organismos clave para la economía catalana: las autoridades portuarias, la Fira de Barcelona y las cámaras de comercio. Los expedientes esperan desde hace meses.

Las renovaciones más complejas serán la de los presidentes de las autoridades portuarias de Barcelona y Tarragona. Tal como establece la ley de puertos del Estado, estos procesos deben hacerse por consenso entre la Generalitat –que propone el candidato- y el gobierno central –que debe aceptarlo–, pero las relaciones entre los dos ejecutivos no son las mejores en estos momentos.

Sixte Cambra anunció el diciembre pasado que dejará la presidencia del puerto de Barcelona. Alegó motivos personales, aunque se le investiga en el caso del 3% sobre la financiación de Convergència. En la sesión de control al gobierno del pasado 9 de mayo, el diputado de Ciudadanos Juan Carlos Girauta exigió al ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, que fulminara inmediatamente a Cambra mediante las atribuciones que le confiere la aplicación del artículo 155. De la Serna dejó bien claro que será el nuevo gobierno de la Generalitat el que cesará a Cambra y nombrará a su sustituto. Lo que no dijo es que tiene la posibilidad de vetar al candidato.

Será el consejero de Territorio quien proponga al sustituto. De entrada, todavía no se ha nombrado al consejero que debe tomar la decisión porque Torra se empeña en que sea el anterior titular, Josep Rull, encarcelado en Estremera, aunque se guarda la carta de Damià Calvet. La presidencia del puerto es uno de los cargos más codiciados. Su sueldo supera los 130.000 euros anuales brutos.

El Pdecat pone la proa contra el presidente del puerto de Tarragona

Los consejeros del Pdecat pretenden aprovechar el relevo del presidente del puerto de Barcelona para cambiar también al de Tarragona. Tal como reveló Diari de Tarragona, Josep Andreu ha caído en desgracia. Fue nombrado en 2011 por el gobierno de Artur Mas, cuando militaba en la vieja Convergència, pero no se pasó al nuevo Pdecat. Encima, declaró en un digital local que no sintoniza con las tesis políticas del partido de Carles Puigdemont.

Como recambio de Andreu suenan, entre otros, los nombres de los tarraconenses Quim Nin, secretario general de Presidencia de la Generalitat, y Joan Aregio, secretario de la Consejería de Empresa. Los dos pueden perder su puesto en el nuevo gobierno de Torra.

Elecciones de las cámaras de comercio

Cuando sea nombrada titular de Empresa, Elsa Artadi debe desbloquear inmediatamente la renovación de dos instituciones económicas: las trece cámaras de comercio catalanas y Fira de Barcelona. El secretario general de la consejería, Pau Villoria, tiene a punto el decreto para convocar las elecciones camerales, pero no se ha publicado en el Diario Oficial de la Generalitat a la espera de que se forme el nuevo gobierno y se levante el 155.

El presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, Miquel Valls, espera la publicación del decreto para anunciar si opta o no a la reelección. Después de dieciséis años en el cargo, pocos creen en su continuidad. Por el momento, tan sólo ha saltado al ruedo un precandidato, Ramon Masià, si bien se está preparando una candidatura continuista de carácter transversal.

Colau frenó la renovación de Fira

La alcaldesa Ada Colau ha frenado durante un año la renovación del consejo de administración de Fira de Barcelona y de su presidente, José Luis Bonet. Primero fue por falta de consenso sobre su sucesor y, después, por la aplicación del artículo 155.

Por su condición de alcaldesa de la ciudad, Colau preside el consejo general de Fira de Barcelona, integrado por el Ayuntamiento, la Cambra y la Generalitat. Anunció que no convocaría este consejo para renovar a Bonet mientras no se levantase el artículo 155. Una vez nombrada a la nueva consejera de Empresa, ya no tendrá excusa. El consejo general se convocaría en julio.

Bonet está a punto de cumplir catorce años al frente de la institución ferial. El candidato a sustituirle lo propone el presidente de la Cambra, una vez cuente con el visto bueno del Ayuntamiento y la Generalitat. Miquel Valls hizo en su momento los deberes al proponer para el cargo a Kim Faura, director general de Telefónica en Cataluña. Ni la alcaldesa Colau ni Santi Vila, cuando era consejero de Empresa, lo vetaron.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad