Carles Puigdemont en una rueda de prensa en Bruselas. /EFE/SL

Puigdemont descarta un referéndum a corto plazo

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Carles Puigdemont descarta a Felipe VI como mediador de la crisis catalana y propone al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk

Barcelona, 25 de septiembre de 2018 (09:53 CET)

Carles Puigdemont propone en un libro una nueva negociación con el Estado. Esta vez sin prisas, sin calendario ni agendas. El líder huido evita mencionar la vía unilateral para dar salida a la república catalana y descarta que un referéndum de autodeterminación a corto plazo. El expresidente asegura que está “preparado” para vivir encarcelado en España, aunque mantiene que eso perjudicaría las posibilidades de un acuerdo.

La crisi catalana, una oportunitat per a Europa (La Campana) llega este martes a las liberarías catalanas. El libro se ha elaborado a partir de las conversaciones que Puigdemont mantuvo con el periodista belga Olivier Mouton.

En este libro, Puigdemont no sólo presenta su nueva vía política, sino que revela detalles desconocidos de su huida a Bélgica el pasado 30 de octubre. No lo hizo escondido en el maletero de un coche, ni tomó un avión en Marsella como se publicó en la prensa. Hizo todo el trayecto hasta Bruselas en un vehículo particular, si bien entró en aquel país a través de Luxemburgo para “evitar las colas”.

No cuenta con el Rey, pero sí con Donald Tusk

Sobre su plan político, Puigdemont sostiene que no tiene sentido sentarse en una mesa de diálogo con el estado si no está dispuesto a considerar “fórmulas alternativas”. Sin embargo, defiende un proceso de diálogo tranquilo: “Somos conscientes que puede durar mucho tiempo”. Admite que el referéndum “queda lejos”.

Para llegar al referéndum, Puigdemont reconoce que se debe diálogar y, para ello, propone una mediación internacional independiente. Descartado el rey Felipe VI, menciona al polaco Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo.

Sólo al final del diálogo sería posible un referéndum acordado, “que permita escoger entre la independencia y el proyecto de devolución máxima que salga de las negociaciones”.

Sobre el “silencio oficial” que mantuvieron las instituciones europeas después del referéndum del 1-0, Puigdemont asegura que “no tiene por qué ser una mala noticia”. Incluso lo considera “prudente” y confiesa que lo entiende. Añade que estaría “dispuesto a hablar” de un referéndum de autodeterminación en Cataluña que se celebrase en toda España. “No sería el procedimiento habitual, pero podríamos hablar de ello”, concluye. Sin embargo, hace poco todavía hacía llamadas a la desobediencia.

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