stop

Puigdemont llama a todos los consellers del Pdecat, que desfilan por su despacho, para verificar si están dispuestos a sacrificarse y anula su agenda

Manel Manchón

Economía Digital

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, durante la toma de posesión de Santi Vila como consejero de Empresa, defiende el referéndum pase lo que pase. EFE/Andreu Dalmau

Barcelona, 13 de julio de 2017 (18:24 CET)

El presidente Carles Puigdemont prepara una nueva purga en el Govern, que afectará, principalmente, a los consejeros del Pdecat. Todos los consejeros de su propio partido están desfilando por su despacho en el Parlament. Tras las advertencias del vicepresidente Oriol Junqueras, que ha reclamado a Puigdemont que tenga claro cómo afrontar el referéndum y que sacrifique, si es necesario, a los miembros del Ejecutivo más tibios, el presidente catalán se ha puesto a ello, con varios nombres en la cuerda floja.

La exigencia de Puigdemont a todos ellos pasa por asumir, con todas las consecuencias, las posibles condenas o represalias legales en que se incurra por organizar el referéndum. Dos consejeros y un alto cargo están en el punto de mira: la portavoz, Neus Munté, en parte por las propias relaciones que ha establecido con el presidente catalán, perfectamente mejorables; la consejera de Governación, Meritxell Borràs, por la parálisis en el proceso de compra de las urnas, y el secretario general del Govern, Joan Vidal de Ciurana, muy crítico con los republicanos.

Uno de los nombres que se podría incorporar es Jordi Turull, presidente del grupo parlamentario de Junts pel Sí, muy alineado con Puigdemont, y fiel al equipo de Artur Mas que trabaja con el presidente de la Generalitat para perfilar todos los detalles del referéndum.

Si Munté sale del Govern, la relación de Puigdemont con el Pdecat se complicará

Tras el cese de Jordi Baiget, el conseller de Empresa, sustituido por Santi Vila, el presidente Puigdemont ha entrado en una carrera hacia el referéndum que puede implicar una purga interna y un desaguisado en su propio partido, el Pdecat. En función de lo que ocurra con Munté, por ejemplo, dependerá esa relación de futuro con el Pdecat, porque es una de las dirigentes mejor valoradas, y nada menos que la vicepresidenta del partido.

Puigdemont quiere consejeros que asuman las represalias de organizar el referéndum

Pero ha llegado el momento decisivo. Puigdemont quiere celebrar el referéndum, con el coste que sea. Mientras, Esquerra no se deja amilanar, y presiona para que sea todo el Govern el que se encargue de la organización de la consulta. “Ni el referéndum de Puigdemont, ni el de Junqueras, se trata de defender el referéndum del Gobierno de Cataluña”, se insiste desde las filas republicanas. 

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad