Resaca en Sitges

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El nuevo gobierno eleva la deuda a 65 millones de euros después de descubrir 22 millones en déficit acumulado. El municipio debe 43 millones a "prácticamente todos los bancos y cajas catalanas”

Sitges es un importante foco turístico de la costa barcelonesa

14 de julio de 2011 (20:08 CET)

Sitges, un importante foco turístico de la costa barcelonesa y con 28.130 habitantes, se levantó este jueves con el anuncio de que la deuda municipal asciende de 48 a 65 millones de euros. El municipio sufre ahora una resaca de 22 millones de déficit acumulado en la última legislatura. “El Ayuntamiento de Sitges no está en quiebra”, pero el equipo de gobierno trabaja en un “plan de emergencia para planificar los pagos hasta finales de año”, según explica el regidor de Hacienda, Jordi Mas, a Economía Digital.

La localidad catalana ha elevado durante los últimos años su ratio de endeudamiento al 103%. En consecuencia, se ha acumulado un déficit de 22 millones durante la anterior etapa de gobierno. Los 43 millones restantes --hasta alcanzar los 65 millones totales-- se deben a “prácticamente todos los bancos y cajas catalanas”, según ha explicado Mas. Estos préstamos generan unos costes financieros de cinco millones anuales.

La causa de esta situación es para CiU, coalición que gobierna el Ayuntamiento de Sitges desde las últimas elecciones, consecuencia de la gestión llevada a cabo por el PSC. Según Mas, el antiguo equipo de gobierno acumuló siete millones de euros en facturas sin contabilizar y que ahora han aflorado.

A un paso de la bancarrota

El nuevo ayuntamiento cuenta con tan sólo el 10% del total del presupuesto de 2011 porque “los ingresos no dan para pagar. Se ha gastado mucho más de lo que se ingresaba”, asegura el regidor de Hacienda. Por ello, la situación actual es compleja e implica “una hipoteca importante para desarrollar proyectos de futuro”, asegura. El ayuntamiento deberá recurrir a la financiación para evitar la insolvencia, situación que, de no ser corregida, se producirá en octubre.

Por su parte, el ex alcalde de Sitges, Jordi Biaget, de momento sólo señala que para el PSC la sorpresa ha llegado cuando el consistorio ha cifrado la deuda en más de 60 millones. “Nosotros antes de abandonar el gobierno la habíamos valorado en torno a los 40”.

Plan de emergencia

A pesar del escenario de extrema delicadeza, Mas está “segurísimo” de que Sitges saldrá de ésta, pero para conseguirlo necesitarán tiempo. El nuevo responsable de las finanzas sitgetanas está convencido de que llegarán a un pacto con “proveedores, usuarios y ciudadanos” para superar el estado de gravedad en el que se encuentran inmersos.

Para comenzar a remontar las cifras negativas, el nuevo gobierno llevará a cabo un plan de tesorería de emergencia que priorice las facturas pendientes y otro plan de saneamiento interno a ocho años. Además, como medidas inmediatas se pagarán todas las facturas inferiores a 500 euros, se reducirán los sueldos de los cargos electos y eventuales y se priorizarán los pagos indispensables que garanticen los servicios básicos de los ciudadanos.

Esta situación no es inédita entre los municipios catalanes. El momento actual por el que pasa Sitges recuerda mucho al que sufrieron con anterioridad los municipios tarraconenses de Creixell y Cunit, que admiten ahora estar al borde de la quiebra.
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