Rosell alerta de que los empresarios catalanes “viran” hacía el soberanismo

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El presidente de la CEOE reclama “política con mayúsculas” para reconducir la situación

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, en la sede de la patronal | EFE/ Javier Lizón

17 de diciembre de 2013 (18:13 CET)

El empresariado catalán se acerca cada vez más al independentismo, más allá de los intereses de las compañías que lideran. Un escenario que requiere diálogo inmediato entre el gobierno catalán y central para reconducir la situación. Quien hace esta petición no es un empresario cualquiera. Es el presidente de la patronal española, la CEOE, y antiguo dirigente de los ejecutivos catalanes de Foment del Treball, Juan Rosell.

El patrono ha alertado este martes de que la sociedad catalana está “virando” hacía posturas cada vez más soberanistas y que el empresariado en su conjunto no es ajeno a este fenómeno. Una situación que el líder de la CEOE ve “con enorme preocupación”.

Opinión por encima de los intereses empresariales

Parece ser que los viajes a Madrid para reclamar un pacto fiscal del sucesor de Rosell en la patronal catalana, Joaquin Gay de Montellá, cada vez tienen menos apoyos entre los directivos catalanes. La situación política y social en la comunidad es tal que incluso se ha perdido la racionalidad a la hora de anteponer los intereses de una compañía a las opiniones personales de su cúpula, avisa también. Y ello, con el apoyo de buena parte de la plantilla.

En cuanto a la reacción del resto del Estado, el presidente de la CEOE niega de forma rotunda un nuevo boicot a los productos catalanes a pesar de las evidencias que ha habido en este sentido. La más reciente, la denuncia de un supermercado en el que se anunciaban productos libres de elementos catalanes. La patronal indica que se trata de episodios concretos y que no se puede hablar de una reacción generalizada. Una opinión que extienden a las deslocalizaciones de ciertas compañías.

Política en mayúsculas

La fractura ya se ha producido, aunque el mensaje de Rosell no es fatalista y aún deja margen para salvar las distancias actuales. Asegura que es “urgente” rehacer los puentes entre el Gobierno central y el Ejecutivo catalán y que la patronal hará todo lo posible para que ambos Ejecutivos hablen e intenten reconducir la situación.

Señala que los hechos son “tan graves” que pueden provocar tensiones “de todo tipo y manera”. “Es necesaria una política con mayúsculas”, sentencia.
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