Trias saca pecho: rechaza las ayudas de Hacienda para pagar a las pymes

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La Ciudad Condal tiene la liquidez suficiente para pagar las facturas pendientes. El alcalde evita aflorar los impagos del ayuntamiento, pero ahorra cuatro puntos de costes financieros

Xavier Trias, alcalde de Barcelona.

15 de marzo de 2012 (13:57 CET)

Xavier Trias (CiU) rechazará las opciones ofrecidas por el Gobierno con las que podría acelerar el pago a los proveedores del Ayuntamiento de Barcelona. Acogerse al plan diseñado por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas para minimizar la morosidad municipal implica detallar la deuda acumulada con pymes y emprendedores. Según el ayuntamiento, los retrasos se deben a “problemas técnicos en las facturas” y remarca que dispone de liquidez para afrontarlos.

La Ciudad Condal tiene pendiente de pago facturas por 1.147 millones que deberá resolver por sí sola tras la decisión de su máximo dirigente. Al descolgarse del plan, Trias evita publicar el detalle de la mora, pero también ahorra costes financieros a los presupuestos locales. El Gobierno central facilitará un crédito al 5% de interés a los ayuntamientos que cumplan.

Este jueves es el último día para que los municipios informen al Gobierno sobre las cantidades adeudadas a los proveedores hasta el 31 de diciembre de 2011, dentro del plan aprobado por el Consejo de Ministros y que establece un mecanismo de créditos para que las corporaciones locales puedan liquidarlas cuantos antes.

La mayoría de los proveedores son pequeñas y medianas empresas. Los autónomos son otro gran colectivo en problemas por la morosidad de las administraciones públicas.

El préstamo que Hacienda prepara cifra las necesidades de los ayuntamientos españoles en 35.000 millones. El crédito que ofrecerá el gobierno tendrá un interés del 5% y una carencia de dos años. El Tesoro Público avalará el préstamo sindicado que, a su vez, contará con la contragarantía de la participación en los ingresos del estado (PIE) de los ayuntamientos.

Más intereses

Desde el punto de vista de los ayuntamientos más reacios al sistema planteado por el Gobierno central, acogerse a este mecanismo eleva los costes financieros que tienen que asumir los ayuntamientos. Ciudades como Barcelona consideran la propuesta poco razonable. El alcalde de Zaragoza, Alberto Belloch, recoge este sentimiento preguntándose “Por qué tenemos que regalar cuatro puntos de intereses a los bancos?”. El alcalde de Vigo, Abel Caballero (PSOE), asegura que “no se entiende que se establezca un tipo a precio de mercado cuando los bancos se financian al 1%”.
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