Unió y la banca acreedora ultiman el pacto que finiquitará el concurso

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El juzgado mercantil designa un administrador concursal para controlar las cuentas del partido catalán democristiano

Ramon Espadaler, secretario general de Unió Democràtica de Catalunya (UDC).

Barcelona, 17 de septiembre de 2016 (01:00 CET)

A Unió Democràtica de Catalunya (UDC) se le ha abierto el cielo. El histórico partido democristiano, antiguo socio de los nacionalistas catalanes, está a punto de cerrar un acuerdo con la banca acreedora. El pacto permitirá levantar el concurso de acreedores y continuar con la actividad política, según informan fuentes próximas a las negociaciones.  

Unió adeuda 19 millones de euros a ocho entidades financieras, de los cuales casi la mitad, unos 9 millones, corresponden a Caixabank. El acuerdo, aún pendiente de firma, contempla un periodo de carencia de cinco años, durante los cuales Unió no amortizará el capital de la deuda si bien pagará unos intereses que corresponden al euribor más dos puntos.

El secretario general de Unió, Ramon Espadaler, aseguró a Economía Digital que "no tengo ninguna noticia" sobre un acuerdo con la banca acreedora, aunque indicó que seguían negociando. A pesar de que el político no lo confirma, el pacto está prácticamente cerrado.

En un primer momento, Unió planteó una "substancial quita" y un periodo de carencia de diez años, una propuesta inicial que fue rechazada por el pool de bancos acreedores.

Llega el administrador concursal

El juzgado mercantil número 4 de Barcelona comunicó el jueves pasado a Unió que aceptaba el concurso de acreedores y, por este motivo, nombró a un administrador concursal, según confirman fuentes del partido.

Si no se levanta antes el concurso de acreedores, el administrador judicial deberá decidir sobre la venta de la sede central de Unió, en la calle Nápoles de Barcelona, que es el último activo inmobiliario que le queda al partido.

El mismo día en que se les comunicó la designación del administrador judicial, Unió celebró un consejo nacional que decidió suspender las elecciones primarias previstas para este sábado, precisamente para elegir secretario general, así como el congreso, que habían convocado para el próximo 1 de octubre.

Libertad para decidir la estrategia política 

En una carta que ha dirigido a los militantes, Espadaler recuerda que el partido se encuentra en concurso de acreedores, sometido a un administrador concursal, pero que está situación no limita las decisiones políticas.  

En la actualidad, Unió no cuenta con ningún parlamentario. Su principal cargo institucional es Sònia Recasens, concejal del Ayuntamiento de Barcelona.
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