Agbar responde a Colau: el recibo del agua cumplía sus normas

Colau anuncia un decreto para que Agbar devuelva parte del último recibo del agua sin precisar si se propone modificar el reglamento del suministro

Agbar  ha cumplido de forma “estricta” el reglamento de abastecimiento de agua del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). El artículo 60 del mencionado reglamento establece el método de facturación cuando se realizan lecturas estimadas de consumo ante la imposibilidad de obtener las reales, tal como ocurrió por culpa de la pandemia de coronavirus, asegura la empresa.

La alcaldesa de Barcelona y presidenta del AMB, Ada Colau, anunció este jueves en TV3 que promulgará un decreto para exigir a Agbar que devuelva a los usuarios una parte del importe del último recibo del agua. Colau atribuyó que el aumento del recibo a “penalizaciones fuera de lugar” por la manera de facturar de Agbar porque, según dijo, “ha escogido la manera de facturar que más le beneficiaba”.

Agbar está a la espera de que el AMB apruebe el mencionado decreto. Fuentes jurídicas próximas a la compañía advierten que, si este decreto modifica el reglamento de suministro de aguas, concretamente su artículo 60, admitirán de facto que el error es del AMB porque hicieron mal el reglamento. Insisten en que Agbar ha cumplido de forma “estricta” y “diligente” con la actual normativa por lo que respecta al sistema de facturación.

Socio y regulador

Estas fuentes recuerdan que el suministro de agua es un servicio público que corre a cargo de una corporación público-privada que está participada por Agbar y la propia AMB, que es la entidad reguladora. Por lo tanto, la AMB es la responsable del reglamento, con lo que, si lo modifica, admitirá su falta de previsión.

En realidad, Colau no precisó durante su entrevista en TV3 si acordarán una modificación del reglamento. Y si esta será con efectos retroactivos. Las fuentes jurídicas consultadas consideran que esta es la clave para atribuir la culpa del desaguisado.

Según datos del AMB, el incremento de la facturación afectaría al 60 % de los usuarios de los 23 municipios metropolitanos, que son en los que se hace lectura manual de los contadores del agua, pero no al 40 % que dispone de un sistema de telelectura automatizada.

Fuentes conocedoras del conflicto apuntan que el AMB sabía, desde antes del verano, el sistema de facturación que aplicaría Agbar para actualizar las lecturas estimadas de consumo que aplicaron durante el estado de alarma. En el último recibo se han acumulado las diferencias entre el consumo estimado y el real. Además, también se ha sumado en el recibo la nueva tasa de residuos, por decisión de Colau. Este hecho ha disparado el importe.

Aunque la alcaldesa niega que el recibo del agua se dispare por culpa de la nueva tasa de basuras, el grupo municipal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona pidió el miércoles a Colau que renunciase a cobrar esta tasa con anterioridad al mes de julio.

El Síndic de Greuges está estudiando los recibos del agua metropolitanos. En diciembre de 2014, esta institución ya apuntó la necesidad de excluir del recibo del agua “todos los conceptos que no estén relacionados con el ciclo del agua”, como es la tasa de recogida de residuos.