Aragonès teme molestar a sus socios comerciales en la UE si rechaza el plan energético

Los países del centro y el norte de Europa, con Alemania y Francia a la cabeza, son los principales socios comerciales de Cataluña

Pere Aragonès, presidente de la Generalitat / EFE

La Generalitat, así como una parte importante de las comunidades autónomas, sigue expresando sus dudas sobre el decreto energético de Pedro Sánchez. Con el ejecutivo de Pere Aragonès fuera de servicio por las vacaciones veraniegas, la única interlocución catalana aparece en boca de Albert Castellanos, secretario de Empresa y mano derecha del consejero y expresidente del Parlament Roger Torrent (ERC).

La administración catalana ha criticado, en las últimas horas, “la precipitación” del gobierno de PSOE y Unidas Podemos. Las mismas fuentes de la Generalitat defienden que el paquete de medidas entra en funcionamiento sin “un apoyo jurídico sólido” y ninguna previsión de ayudas económicas para mejorar la eficiencia energética. 

Por su parte, en el ámbito estrictamente de partido, Esquerra guarda silencio. Pese a calificar las medidas de Pedro Sánchez como “insuficientes y deficientes”, Rufián y el resto de diputados republicanos en Madrid todavía no han iniciado el debate interno para fijar una posición, de cara a la votación del decreto en el Congreso. 

Aragonès advierte de la dependencia europea

En el cierre del curso político, Pere Aragonès manifestó su predisposición a no tener una actitud frontal en contra de los planes energéticos del Gobierno. El presidente catalán entiende que, en el fondo y pese a las críticas por las formas de Moncloa, el recorte energético no es un capricho. En este contexto, desde la plaza Sant Jaume apuntan que, de alguna manera u otra, es inevitable atender a las demandas de la Unión Europea. 

Precisamente Europa es el origen del juego de equilibrios de Aragonès. Por una parte, el líder republicano muestra una actitud crítica contra Sánchez por el papel de las comunidades en la toma de decisiones sobre el decreto energético y, a la vez, lanza mensajes institucionales de “solidaridad” con los países del centro y el norte de Europa. 

Los estados de la Unión Europea, con Alemania y Francia a la cabeza, constituyen el 60% de las exportaciones catalanas. Según datos de la Generalitat, en el primer trimestre del año, la economía catalana captó una inversión extranjera de 645 millones de euros, 390 de los cuales corresponden a países del continente. Un segmento, el de los inversores franceses y alemanes, que concentra el 27% de las inversiones en Cataluña

La Generalitat impulsa un grupo de coordinación

En paralelo a los planes del Gobierno, la Generalitat creará un grupo de trabajo con representantes de la administración catalana en ámbitos como el turismo, la industria, energía, comercio y empresa para activar un plan de contingencia para minimizar los efectos de los recortes.

“El problema es la definición de un marco jurídico y sancionador para el cumplimiento del decreto, la letra de las medidas es conocida en Cataluña”, apunta una fuente gubernamental a Economía Digital. En el seno del ejecutivo de Aragonès aseguran que los organismos públicos catalanes y los sectores económicos ya llevan a cabo, “desde hace años”, medidas de ahorro energético como el control de temperatura o el uso nocturno de las luces. 

Para reforzar este discurso, recientemente, la Generalitat ha abierto una línea de ayudas, valoradas en 27,3 millones de euros y con cargo a los fondos Next Generation, para impulsar las energías renovables de uso térmico. Más allá, el Govern no descarta simplificar los trámites administrativos para instalaciones de similares características.