El confinamiento total acecha a millones de españoles tras las Navidades

Comienza el clamor en algunas comunidades para que el Gobierno les autorice a decretar un encierro domiciliario debido al avance de la tercera ola de coronavirus

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, asegura que el confinamiento domiciliario no es una opción para afrontar la tercera ola de coronavirus en España | EFE/Archivo

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, asegura que el confinamiento domiciliario no es una opción para afrontar la tercera ola de coronavirus en España | EFE/Archivo

“Nadie contempla un confinamiento severo. No está en la mente de nadie”. Son declaraciones de Salvador Illa este pasado lunes, a la vuelta de las Navidades y con la tercera ola de coronavirus ya en el horizonte. No tardó más de 24 horas la realidad en quitarle la razón, puesto que el confinamiento domiciliario, como el que se decretó en España durante tres meses empezando en marzo pasado, sí que ha estado en la cabeza de algunas autoridades autonómicas.

Este martes, un día después del Consejo Interterritorial de Sanidad que presidió el ministro en compañía de los consejeros del ramo de las comunidades, ya se hizo evidente que el confinamiento total planea sobre millones de españoles. En al menos dos regiones, los dirigentes reclaman al Gobierno central autorización para poder encerrar a los ciudadanos en sus casas, algo que de momento no pueden hacer porque no ha sido acordado en el marco del citado Consejo.

De hecho, el lunes, al descartar otro confinamiento domiciliario en España, Illa argumentó que esto ahora mismo no es imposible porque no es una medida que esté contemplada en el plan de actuación coordinada suscrito por las autonomías en una reunión del Consejo Interterritorial en octubre, a las puertas del segundo estado de alarma, en vigor hasta el próximo mayo. Las palabras de Illa sugieren que el encierro total puede suceder solo si se acuerda entre las comunidades.

Los Ejecutivos de la Comunidad Valenciana y Castilla y León tienen el asunto sobre la mesa. El segundo pretende pedirle a Illa permiso para confinar a los ciudadanos en sus casas en la próxima reunión del Consejo Interterritorial, que será el día 13. Los expertos a los que consulta la Consejería de Sanidad de la región han aconsejado el confinamiento domiciliario para frenar la tercera ola de Covid-19, y la consejera Verónica Casado ha trasladado sus sugerencias a la opinión pública.

Ha dado a entender Casado que, si La Junta tuviese las competencias para hacerlo, los castellanoleoneses ya estarían probablemente confinados, o al menos avisados. “No nos lo permiten“, ha lamentado, subrayando que “no nos cansamos de pedir herramientas jurídicas para poder poner un confinamiento estricto”. De momento, debe conformarse con pedir a la ciudadanía un “confinamiento inteligente“; es decir, que se enclaustren siempre que sea posible.

El presidente valenciano Ximo Puig (PSOE) recibe presiones de la vicepresidenta Mónica Oltra (Compromís) para que pida al Gobierno luz verde para decretar un confinamiento domiciliario. En una reunión de los socios del Ejecutivo de la Generalitat Valenciana este martes, Oltra reclamó a Puig un encierro como el de marzo, y según fuentes de Compromís desde la parte socialista se hizo caso omiso de esta petición. Compromís sigue exigiendo medidas más “restrictivas”.

No son las únicas comunidades que han pensado en el confinamiento total tras las Navidades. Ya el 30 de diciembre la consejera de Salud de Baleares, Patricia Gómez, advirtió de que no descartaba un cierre severo tras la temporada festiva, aunque matizó que “quedan muchas otras medidas” por adoptar antes de llegar a esa. Ese día, el epidemiólogo catalán Oriol Mitjà también auguraba un nuevo confinamiento en Cataluña tras la Navidad, “más suave” que el de la primavera.

Un vecino de Cádiz permanece en su balcón durante el confinamiento general de la población decretado en marzo de 2020 | EFE/Román Ríos/Archivo

Los médicos piden el confinamiento

La presión hospitalaria era elevada desde antes de las Navidades, y el incremento de casos que se ha estado observando esta semana apunta a que los ingresos no amainarán pronto en casi toda España. En la última semana, las hospitalizaciones han aumentado en más de 1.800 pacientes hasta las casi 14.000 registradas en el informe de Sanidad de este 5 de enero; la ocupación de UCI ha crecido en más de 200 camas en el mismo periodo, hasta las 2.220 (el 23% del total).

Precisamente hace una semana avisaba el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona que el confinamiento domiciliario era urgente en Cataluña. El portavoz de los médicos de Barcelona, Jaume Padrós, pidió entonces un “confinamiento general, corto pero intenso, porque si no vamos a tener un mes de enero muy duro”. “Podemos estar ante la situación más compleja desde el principio de la pandemia”, añadió.

“Nos tenemos que plantear si estamos dispuestos a que este país tenga la cantidad de muertos que está acumulando por guardar el difícil equilibrio entre la economía y la salud. Yo tengo la obligación de defender al sistema sanitario de una situación que vemos muy amenazante”, dijo Padrós.

Los colegios de médicos de Islas Baleares y Valencia han lanzado mensajes similares en los últimos días. “Si apelando a la responsabilidad no hacen caso, nos va a tener que quedar un confinamiento de todos por culpa de esos grupos de población que no están cumpliendo”, señaló en diciembre la presidenta del Colegio Oficial de Médicos de Valencia, Mercedes Hurtado.

También se refirió al confinamiento domiciliario est lunes el epidemiólogo y exdirectivo de la OMS, Daniel López Acuña, que si bien no pidió directamente esta medida ahora sí aseguró que la pandemia ha estado evolucionando de forma muy desfavorable en España por la negativa del Gobierno a aplicar un encierro total durante el mes de noviembre. López Acuña confirmó que estamos “entrando de lleno en una tercera ola” por la “relajación” de medidas de protección.