La pandemia de coronavirus provoca una oleada de dientes rotos

El doctor Juan Diego Cárdenas alerta sobre el aumento de dientes rotos y dolores de mandíbula relacionados con el estrés que provoca la pandemia de Covid-19

A la lista de consecuencias negativas de la pandemia de coronavirus hay que añadir una más: una oleada de dientes rotos. Igual que los psicólogos alertan sobre el aumento de casos de depresión y estrés debido a la emergencia sanitaria y económica, los dentistas avisan que cada vez son más los pacientes que llegan a la consulta con su dentadura en mal estado. Y todo está relacionado.

“Las consultas estos meses han estado relacionadas con fracturas de dientes, con gente que ha tenido dolores en las mandíbulas o dolores musculares”, explica el doctor Juan Diego Cárdenas, dentista especializado en prostodoncia, en una entrevista en la CNN.

“La pandemia crea en el inconsciente un nivel de estrés que desencadena en que la gente durante la noche presione los dientes y rechine. Técnicamente están bruxando y los dientes están aguantando un nivel de fuerza superior”, añade.

“La pandemia crea en el inconsciente un nivel de estrés que desencadena en que la gente durante la noche presione los dientes y rechine”

Este experto en salud bucal destaca que las principales perjudicadas son aquellas personas que tienen empastes o restauraciones previas. “Todavía se recargan más y es así como se produce la fractura”, apunta.

Pero los dientes naturales no quedan exentos de sufrir roturas y, de hecho, Cárdenas avisa que durante estos meses, desde que la Covid-19 comenzó a golpear duramente en marzo, han atendido a muchos pacientes con este tipo de problema.

El bruxismo provoca dolores de cabeza, de cuello y de mandíbula. “Todos estos músculos están trabajando el doble”, señala el dentista. Por ello, cuando los pacientes se presentan en la consulta con este de síntomas es muy probable que se deba al rechinado de dientes durante la noche.

“Desafortunadamente no hay una forma fácil de controlar este tipo de estrés y de las fuerzas que se ejercitan. Se recomiendas unos protectores bucales que ayuden a prevenir las fracturas de estos dientes”, comenta el doctor.

Una mujer en la consulta del dentista./ EFE

Espacios libres de covid en el dentista

Si ya antes de la pandemia el terror por ir al dentista era una realidad, ahora lo es más. Ya no solo por el dolor que puede provocar, sino porque no hay forma viable de respetar el distanciamiento social ni el uso de mascarilla, por lo que la seguridad debe ser máxima.

Al respecto, Cárdenas señala que se asegura de ventilar y usar aires acondicionados, así como también garantiza la utilización protectores faciales y mascarillas especiales. “Hemos potenciado la parte de saneamiento y desinfección. Además, no vemos la cantidad de pacientes que veíamos antes porque hay una rutina de limpieza en toda el área”, indica.

“Ni siquiera tenemos pacientes en la sala de espera, sino que atendemos de uno en uno y después cumplimos con todos los protocolos de higiene”, concluye.