La semana de disturbios en Cataluña se salda con 113 detenciones

Las protestas por el encarcelamiento de Pablo Hasél han desencadenado siete días de disturbios en Cataluña que han dejado más de un centenar de heridos

Los Mossos d'Esquadra efectúan una detención durante los disturbios posteriores a la manifestación celebrada este viernes en Girona en protesta por la detención del rapero Pablo Hasél, acusado de delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona. EFE/Toni Vilches

Los Mossos d’Esquadra efectúan una detención durante los disturbios posteriores a la manifestación celebrada este viernes en Girona en protesta por la detención del rapero Pablo Hasél, acusado de delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona. EFE/Toni Vilches

Cataluña se ha convertido en el epicentro de los altercados violentos que ha desencadenado la entrada en prisión del rapero Pablo Hasél. Una semana después de que comenzaran las primeras protestas en repulsa contra el encarcelamiento del cantante, el balance total de detenidos ya asciende hasta las 113 personas en la comunidad autónoma. Dos de ellos se encuentran en prisión preventiva.

La formación de barricadas, la quema de contenedores, el lanzamiento de objetos contra los agentes de policía o el saqueo de establecimientos comerciales han sido algunos de los actos violentos que se han sucedido durante las últimas siete noches en distintas ciudades catalanas, especialmente en Barcelona. La capital ha sido el escenario de los enfrentamientos más duros entre los grupos de radicales y los Mossos d’Esquadra.

La intensidad de las protestas ha ido descendiendo paulatinamente hasta la noche de ayer, cuando se registró la cifra más baja de detenciones policiales de los últimos siete días. La madrugada del lunes, los agentes de la policía autonómica apresaron a cuatro personas más por los altercados, uno de ellos era menor de edad.

Decenas de personas asisten a una nueva manifestación por la libertad de Pablo Hasel, después de seis días consecutivos de protestas que han finalizado con enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra y daños a bienes públicos y privados, este lunes en Barcelona. EFE/ Marta Pérez

El momento más crítico se alcanzó el sábado, cuando se registraron algunos de los disturbios más numerosos que terminaron con un parte de 38 detenciones. Fue la jornada en la que se vivieron algunos de los mayores destrozos contra las tiendas de ropa del centro de Barcelona e incluso contra la fachada del Palau de la Música, que ha sufrido el deterioro de 14 vidrieras. Los desórdenes públicos o los robos son algunas de las faltas más recogidas.

El resultado de los altercados ha elevado la factura de los desperfectos en Barcelona por encima del millón de euros, entre el coste de los contenedores, las labores de limpieza y recogida de residuos o los daños que ha sufrido el mobiliario público, como semáforos o farolas.

Los enfrentamientos en las calles dejan más de un centenar de heridos

Los enfrentamientos entre los grupos de manifestantes violentos y los agentes de policía desplazados a las protestas se han saldado también con un importante parte de heridos, que supera el centenar. Los Mossos d’Esquadra han contabilizado a 91 profesionales del cuerpo con diversas lesiones, la mayor parte de carácter leve.

El caso más grave lo ha sufrido una manifestante en Barcelona, que perdió un ojo como consecuencia del impacto de una bala de foam disparada por la policía autonómica. El incidente ha reabierto el debate político sobre el uso de la violencia para reprimir las manifestaciones en Cataluña, en plenas negociaciones para formar un nuevo gobierno.

Los Mossos han denunciado la falta de protección de la clase política en un momento tan delicado, mientras que formaciones como la CUP, Junts o En Comú Podem han aprovechado el contexto para cargar contra la Conselleria del Interior y exigir cambios en los protocolos de actuación de los agentes.

Decenas de personas asisten a una nueva manifestación por la libertad de Pablo Hasel, después de seis días consecutivos de protestas que han finalizado con enfrentamientos con los Mossos d'Esquadra y daños a bienes públicos y privados, este lunes en Barcelona. EFE/ Marta Pérez
Decenas de personas asisten a una nueva manifestación por la libertad de Pablo Hasel, después de seis días consecutivos de protestas que han finalizado con enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra y daños a bienes públicos y privados, este lunes en Barcelona. EFE/ Marta Pérez

En el aire queda el transcurso de futuras concentraciones, que cada día se alimentan a través de las redes sociales para defender la libertad de expresión, después de que Hasél ingresara en prisión para cumplir una pena de nueve meses por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona. El cartel que encabezaba la manifestación que partió el sábado desde la Estación de Sants anticipa que el conflicto puede prolongarse en el tiempo: “Nos habéis enseñado que ser pacíficos es inútil”.