Ocho detenidos y nueve mossos heridos en otra noche de caos en las calles de Barcelona

La sexta noche de protestas por la detención del rapero Pablo Hasél se salda con destrozos, saqueos y el lanzamiento de todo tipo de objetos a la policía por parte de los manifestantes

Manifestantes se enfrentan a la policía en la Vía Layetana de Barcelona en la sexta noche de disturbios tras la detención de Pablo Hasél. EFE

Manifestantes se enfrentan a la policía en la Vía Layetana de Barcelona en la sexta noche de disturbios tras la detención de Pablo Hasél. EFE

Las protestas por la detención del rapero Pablo Hasél van a más y el caos y la violencia que originan en las calles de Barcelona, también. La sexta noche de disturbios se saldó con ocho detenidos y nueve mossos d’esquadra heridos al ser atacados por los manifestantes.

El caos se vivió en varios puntos de la capital catalana, como el barrio de Sants, aunque fue de nuevo en Ciutat Vella donde se vieron las escenas de mayor violencia. La Vía Layetana, punto habitual de manifestación, y donde se encuentra una emblemática comisaría de policía, volvió a ser el punto elegido por los radicales para enfrentarse a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

La sexta noche de protestas por la detención del rapero Pablo Hasél se salda con destrozos, saqueos y el lanzamiento de todo tipo de objetos a la policía por parte de los manifestantes. EFE

Barcelona ha vivido una noche algo más tranquila que la del sábado, pero aún así se ha saldado con varias detenciones. Tres manifestantes radicales han sido apresados por desórdenes públicos mientras que otros cinco han sido detenidos por intentar perpetrar un robo en una tienda del Paseo de Gracia, después de destrozar el escaparate para intentar saquearla.

La manifestación se originó en la estación de Sants, donde se congregaron cientos de manifestantes para clamar contra la entrada en prisión de Hasél por los delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona.

Entre un fuerte dispositivo policial, se fueron desplazando hacia el centro de la ciudad, donde algunos grupos protagonizaron los enfrentamientos con los agentes, que han provocado el traslado de dos mossos hasta centros hospitalarios.

Manifestantes se encaran a los Mossos D´Escuadra, esta noche en el centro de Barcelona, en una nueva manifestación por la libertad de Pablo Hasel. EFE/Alejandro García

El desarrollo de los acontecimientos motivó a los agentes a clausurar algunas de las entradas de la red del metro de Barcelona y a cortar el tráfico en una parte de la ciudad para evitar altercados mayores.

Los mayores incidentes se han producido a las puertas de la comisaría de Vía Layetana, donde un grupo de encapuchados ha arrojado petardos, piedras y contenedores de basuras a los agentes. Finalmente la policía autonómica ha despejado la zona.

Tras abandonar las inmediaciones, los actos vandálicos se han reproducido por la Rambla de Catalunya, Paseo de Gracia o las inmediaciones del Palau de la Música, hasta que finalmente los protestantes se han dispersado, minutos después de que se iniciase el toque de queda.

Cataluña alcanza los 110 detenidos desde el encarcelamiento de Hasél

El balance de la sexta noche consecutiva de disturbios en Cataluña, ha elevado el número total de detenidos hasta las 110 personas, en una semana marcada por los altercados en las calles.

Un guardia de seguridad custodia una tienda en el paseo de Gracia, esta noche en el centro de Barcelona, en una nueva manifestación por la libertad de Pablo Hasel, EFE/Alejandro García

Los enfrentamientos entre grupos de radicales y los agentes de policía han dejado también un importante parte de heridos. Un total de 91 mossos de esquadra han tenido que ser atendidos después de las manifestaciones de esta semana. Mientras que el caso más grave lo ha protagonizado una manifestante que perdió un ojo en Barcelona como consecuencia del impacto de una pelota de foam.

La capital catalana ha vuelto a ser el foco más caliente de las protestas, mientras que la jornada del domingo ha transcurrido sin apenas incidentes en otras ciudades catalanas como Girona, donde cerca de 300 personas protestaron para exigir libertad de expresión en un ambiente tranquilo, esta vez.