Pfizer intenta resolver el sudoku de la entrega de su vacuna de Covid

La farmacéutica estadounidense lanza un plan piloto de entrega de la vacuna ultracongelada de coronavirus, que debe conservarse a -80 grados

La vacuna de Covid-19 de Pfizer y Biontech fue la primera en anunciar resultados positivos tras la tercera fase de sus ensayos clínicos, pero también es una de las más difíciles de distribuir. La farmacéutica estadounidense y compañía alemana de biotecnología tienen ante sí un sudoku no menor: entregar en tiempo y forma una vacuna que necesita conservarse a 80 grados Celsius bajo cero.

Esta característica de la vacuna de Pfizer ha generado preocupación alrededor del mundo, pues ni siquiera los países más desarrollados tienen sistemas de refrigeración tan avanzados en sus centros de salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió la semana pasada de que nadie está preparado aún para almacenar y manejar esta vacuna, contra el optimismo del Gobierno de España.

Pero Pfizer ha anunciado este martes que ya se ha lanzado un programa piloto de distribución en cuatro estados de los Estados Unidos, precisamente para abordar los retos logísticos vinculados con su almacenamiento. La vacuna requiere ser transportada y almacenada al menos a -70 grados, muy por debajo del promedio de otras vacunas que requieren temperaturas de entre 2 y 8 grados.

“Tenemos la esperanza de que los resultados de este programa piloto de entrega de vacunas sirvan de modelo para otros estados de EEUU y gobiernos internacionales, mientras se preparan para implementar programas eficaces de vacunas contra Covid-19”, ha afirmado la farmacéutica estadounidense en un comunicado recogido por Reuters.

Cuatro estados para estudiar la entrega de la vacuna

Después de anunciar la eficacia del 90% de la vacuna, y cuando ya aparecían dudas sobre la viabilidad de transportarla y almacenarla a temperaturas ultrafrías, Pfizer adelantó la semana pasada que estaba colaborando con el Gobierno de EEUU y los funcionarios estatales para su envío. Para resolver el problema del frío, la empresa estaba estudiando el uso de hielo seco para transportar viales de las vacunas congeladas.

Ahora, la compañía ha explicado que el programa piloto para ensayar las entregas tendrá lugar en los estados de Rhode Island, Nuevo México, Texas y Tennessee. Pfizer ha elegido estos lugares por sus diferencias de tamaño, la diversidad de población, la infraestructura de inmunización y la necesidad de llegar a individuos en diversos entornos urbanos y rurales.

No significa que estos estados vayan a recibir la vacuna antes que otros o que de alguna forma vayan a ser priorizados en la entrega de la misma, ha matizado la empresa. No recibirán ninguna consideración distinta por participar en el plan piloto, ha insistido Pfizer en su comunicado.

Pfizer, camino de pedir la autorización de la vacuna

Con respecto a la solicitud de autorización de la vacuna, se mantiene el mismo calendario. Su ambición es poder tener todos los resultados definitivos de sus ensayos clínicos la tercera semana de noviembre, de forma que pueda ya pedir a la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) que autorice su uso para emergencia.

Así lo exige la FDA, que no aceptaría el uso de emergencia de una vacuna experimental como la de Pfizer y Biontech a menos de que las empresas garanticen haber hecho un seguimiento de todos los pacientes durante al menos dos meses. Y esta misión sigue en marcha, han confirmado fuentes de Pfizer este martes.

EEUU ha comprado 100 millones de dosis de la vacuna y tiene la opción de comprar 500 millones más. La Unión Europea ha cerrado un acuerdo para comprar 300 millones de dosis, de las que 20 millones le corresponderían a España. Se necesitan dos dosis por paciente.