Acuerdo clave en seguridad privada: mejoras sociales y salariales para 80.000 trabajadores
Mejoras salariales, protección frente a la inflación y nuevos derechos laborales refuerzan el sector de la seguridad privada y benefician a más de 80.000 profesionales en toda España
Mejoras salariales, protección frente a la inflación y nuevos derechos laborales refuerzan el sector de la seguridad privada y benefician a más de 80.000 profesionales en toda España
El sector de seguridad privada en España ha dado un paso trascendental con la firma del nuevo Convenio Colectivo Estatal de Seguridad Privada, un acuerdo que beneficiará a más de 80.000 profesionales y que se ha aprobado tras meses de intensas negociaciones entre sindicatos y las principales asociaciones empresariales del sector.
Este convenio, que regirá desde 2027 hasta 2030, representa uno de los hitos más relevantes en los últimos años para una actividad esencial en el funcionamiento de empresas, centros comerciales, infraestructuras críticas y servicios auxiliares, y que tradicionalmente ha sido uno de los sectores con mayor precariedad salarial y condiciones laborales complejas.
Incrementos salariales históricos y cláusulas de protección
Uno de los elementos más destacados del nuevo convenio de seguridad privada es el incremento salarial pactado. Los acuerdos alcanzados, según los compañeros de El Tambor, establecen un aumento del 16% sobre todos los conceptos salariales durante los cuatro años de vigencia, lo que, sumado al convenio anterior, supone un incremento acumulado cercano al 38,6% en ocho años para la gran mayoría de trabajadores del sector.
Además, el convenio incorpora cláusulas de revisión salarial ligadas al IPC (Índice de Precios al Consumo), lo que permitirá que los salarios no pierdan poder adquisitivo en periodos de inflación elevada. Esta medida, según El Tambor, aporta seguridad y previsibilidad para los trabajadores y representa un avance frente a prácticas en las que los ajustes salariales quedaban muy por detrás del coste real de la vida.
Mejoras en derechos laborales y condiciones sociales
El acuerdo también introduce mejoras significativas en aspectos sociales y laborales que van más allá del salario. Entre ellas se encuentran:
- Ampliación y flexibilización de permisos y descansos, lo que permitirá una mejor conciliación de la vida personal y profesional.
- Refuerzo de la desconexión digital, un derecho cada vez más valorado en sectores con turnos y disponibilidad constante.
- Ampliación de pluses específicos, como el de radioscopia aeroportuaria, y mejoras en los criterios que regulan el uso de medios técnicos propios del sector.
- Mayor énfasis en igualdad y diversidad, con la inclusión de lenguaje inclusivo y medidas orientadas a la promoción de la igualdad efectiva de género dentro de las plantillas.
Estas mejoras fueron posibles gracias a la presión mantenida por los sindicatos, con UGT como uno de los principales impulsores del acuerdo, que defendió una plataforma reivindicativa centrada en dignificar la profesión y proteger a quienes garantizan día a día la seguridad en entornos públicos y privados.
Un diálogo social intenso y negociaciones duras
La firma de este convenio no fue un proceso lineal. La mesa negociadora estatal, según El Tambor, estuvo integrada por sindicatos como UGT, CCOO, USO, ELA y CIG junto con las principales asociaciones empresariales del sector, como APROSER, ASECOPS y FES, que representan a las compañías de seguridad que operan en España.
Durante el proceso, hubo fases de tensión, sobre todo en torno a cuestiones económicas y de regulación de absentismo laboral. En distintos momentos, según Europa Press, las patronales llegaron a plantear propuestas con incrementos salariales inferiores a los reclamados por los sindicatos, lo que tensó las negociaciones y puso en entredicho la capacidad de alcanzar un acuerdo equilibrado.
Sin embargo, el consenso se logró finalmente tras intensas reuniones y con el aval mayoritario del comité federal de UGT, que votó a favor del convenio con más del 88% de apoyo interno. Esta aprobación fue interpretada no solo como una victoria sindical, sino también como un reconocimiento del valor y la profesionalidad de los trabajadores de la seguridad privada en todo el país.
Convicción para el futuro del sector
Más allá de las mejoras concretas para los trabajadores, el convenio de seguridad privada aporta un elemento clave para el sector: certidumbre ante los retos futuros. La estabilidad jurídica y económica que ofrece este marco colectivo permitirá a empresas y profesionales, según El Tambor, prepararse ante desafíos como la transformación tecnológica, la modernización de servicios y las exigencias crecientes en materia de seguridad y protección.
En este sentido, el acuerdo incluye espacios para abordar en conjunto, a través del diálogo social, cuestiones como la anticipación al cambio tecnológico y la adaptación de funciones profesionales, así como la búsqueda de fórmulas, según El Tambor, que faciliten la jubilación anticipada con coeficientes reductores, reconocida como una demanda importante por parte de los trabajadores.
Reacciones y expectativas
La firma del convenio ha sido recibida con satisfacción por amplios sectores del ámbito laboral, sindical y empresarial. Según Europa Press, para muchos trabajadores de seguridad privada, estos acuerdos representan no solo subidas salariales relevantes, sino también un reconocimiento formal de la importancia de su labor para la sociedad.
A pesar de ello, organizaciones sindicales han advertido que la implementación efectiva de las mejoras pactadas requerirá vigilancia y seguimiento continuado, especialmente en empresas más pequeñas o con dificultades financieras.
En conjunto, la firma de este convenio marca un antes y un después en la seguridad privada en España, y sienta las bases para un sector más estable, justo y preparado para afrontar los desafíos que plantea el futuro del empleo y la protección ciudadana.