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La Audiencia Nacional sienta en el banquillo al BBVA, Francisco González y 14 personas más
El motivo tras la apertura de juicio oral no es otro que la serie de presuntos encargos ilegales que habrían sido realizados al comisario José Manuel Villarejo entre 2004 y 2016
Fachada de la sede de BBVA. Foto: Europa Press.
La Audiencia Nacional ha abierto juicio oral contra el BBVA, su expresidente Francisco González y otras 14 personas, entre los que destacan exdirectivos de la entidad bancaria y mandos policiales.
El motivo tras la decisión judicial no es otro que la serie de presuntos encargos ilegales que habrían sido realizados al comisario José Manuel Villarejo entre 2004 y 2016.
Apertura de juicio oral
El magistrado, en el auto de apertura de juicio oral, envía a juicio al BBVA por supuestos delitos de cohecho y otros más de cincuenta presuntos delitos de descubrimiento y revelación de secretos.
En el caso del expresidente de la entidad financiera de origen vasco, la justicia le sienta en el banquillo por supuestos delitos de cohecho activo y pasivo, así como una cuarentena de presuntos delitos de descubrimiento y revelación de secretos, grupo criminal, administración desleal y falsedad documental.
Fianza de 1,17 millones
Con todo, la Audiencia Nacional ha establecido un importe de 1,17 millones de euros para asegurar las responsabilidades civiles con el apercibimiento de que se embargarán sus bienes en el caso de que no depositen esa fianza en el plazo de tres días.
A partir de ahora, los abogados de los investigados disponen de un plazo de diez días para presentar sus escritos de defensa y proponer las pruebas que consideren oportunas de cara a la vista oral.
Mientras que la Fiscalía solicita 173 años de cárcel para Francisco Gonzalez, para Villarejo pide 174 años y, en el caso del BBVA, una multa de 181 millones de euros.
Los métodos de Villarejo
En verano de 2024 el entonces juez instructor, Manuel García Castellón, propuso juzgar al banco, a González y a Villarejo. En un auto de 268 páginas, concretó que el inicio de los hechos arrancó con la contratación por parte de la entidad financiera del que fuese comisario de Policía Julio Corrochano en 2002.
Según se desprende del documento, la contratación era conocida por el expresidente del BBVA y favoreció la existencia un enlace entre la entidad y los anteriores compañeros del policía, entre los que se encontraban los comisarios en activo Villarejo y el exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativa (UCAO) de la Policía Nacional Enrique García Castaño.
Villarejo, según el juez, haciendo un uso fraudulento de las posibilidades que le otorgaba su especial puesto dentro del organigrama policial, aprovechó para poner en práctica una estructura empresarial con la cual lucrarse.
De esta manera, firmaron una serie de contratos para poner en marcha determinados proyectos de inteligencia que incluían seguimientos, intervención de tráfico de llamadas, consulta de bases de datos de personas o averiguación de patrimonio de distintas personas, entre ellos empresarios, abogados o periodistas.