La Guardia Civil alerta del nuevo truco con “smart glasses” para copiar en el examen teórico de conducir
Los implicados habrían pagado en torno a 1.300 y 2.500 euros para recibir ayuda externa durante la prueba y han sido sancionados con una multa de 500 euros y inhabilitación
Foto: Envato.
La Jefatura Provincial de Tráfico en La Rioja y la Guardia Civil han detectado por primera vez a un aspirante que utilizaba gafas inteligentes (smart glasses) para transmitir las imágenes del examen teórico de conducir al exterior. Durante la prueba, el candidato utilizaba el dispositivo para captar la pantalla del examen de forma totalmente natural, sin realizar movimientos sospechosos, y enviar la señal en directo a otro individuo situado en el exterior y que le dictaba las respuestas correctas a través de un audífono diminuto.
La Guardia Civil detecta un nuevo fraude
La Guardia Civil ha emitido una nota en La Rioja explicando los hechos y ha resaltado que este descubrimiento marca un hito en la detección del fraude tecnológico en las pruebas del teórico de conducir. También supone un cambio significativo en las inspecciones rutinarias que realiza el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del instituto armado junto al equipo de examinadores de la Dirección General de Tráfico (DGT).
La Guardia Civil, hasta este momento, solo había detectado el uso de «pinganillos» o teléfonos móviles ocultos, pero nunca antes se había encontrado con el uso de gafas de alta tecnología, lo que deja claro que hay una creciente profesionalización de las redes que suministran estos dispositivos para copiar en los exámenes de conducir.
Las inspecciones realizadas en las sedes de Logroño y Calahorra desde principios de año han permitido a la Guardia Civil identificar hasta 20 personas de distintas nacionalidades (China, España, India, Marruecos, Pakistán, Portugal y Senegal), con edades comprendidas entre los 24 y los 59 años.

Los implicados eran residentes de distintas provincias (Barcelona, Burgos, Guipúzcoa, La Rioja, León, Madrid, Murcia, Navarra y Valencia) y habrían pagado en torno a 1.300 y 2.500 euros para recibir ayuda externa en el teórico, cometiendo un fraude.
La Ley sobre Tráfico y Seguridad Vial califica estas conductas como infracciones muy graves y ha aplicado las sanciones pertinentes. Por un lado, una sanción económica con multas de 500 euros por el uso de dispositivos de intercomunicación no autorizados y, por otro lado, inhabilitación. Se ha procedido a prohibir a los implicados presentarse a las pruebas para la obtención del carné de conducir y tampoco para la recuperación del permiso de conducción durante un plazo de seis meses.
También se ha abierto un expediente administrativo y la Jefatura Provincial de Tráfico ha declarado a todos como «no aptos» de forma inmediata.
Fraudes en otros exámenes
Aunque esta tecnología aún no se había utilizado en los exámenes para la obtención del carné de conducir, ya se había detectado en otras pruebas. El pasado mes de enero, un aspirante al MIR en Santiago de Compostela fue pillado copiando durante la prueba con gafas y reloj inteligentes, según ha informado La Voz de Galicia.
Los supervisores detectaron que el individuo estaba copiando y procedieron a retirarle ambos objetivos. Aunque le dejaron terminar la prueba escrita, le calificaron con un 0.
Ese hallazgo supuso un punto de inflexión y se abrió un debate en torno a las irregularidades y la falta de seguridad durante las pruebas de acceso a la formación especializada. Antes del examen ya se había alertado de la falta de vocales y de inhibidores de frecuencia para garantizar la detección de los posibles fraudes.
En cualquier caso, las autoridades mantendrán la vigilancia en las distintas pruebas para evitar más fraudes, al tiempo que irán adaptando los protocolos de inspección ante el uso de nuevos dispositivos tecnológicos.