Jorge Rey avisa con las cabañuelas: el frío aún no se va y la primera ola de calor tardará en llegar

El meteorólogo Jorge Rey ha asegurado que 2026 tendrá un invierno más largo de lo normal y una primavera con más lluvia de lo habitual

Varias personas caminan bajo la lluvia. Foto: Álvaro Ballesteros / Europa Press.

Varias personas caminan bajo la lluvia. Foto: Álvaro Ballesteros / Europa Press.

El primer mes de 2026 ha traído consigo una larga lista de fenómenos meteorológicos que, en varias ocasiones, han puesto a muchos puntos de la Península en alerta roja debido a las inclemencias por las que han venido acompañados. Una serie de fenómenos caracterizados por unos cambios bruscos en el clima que, tal y como afirma el meteorólogo Jorge Rey, serán la tónica dominante los próximos meses.

Así lo ha recogido el diario La Gaceta de Salamanca a través de la información difundida por el propio Jorge Rey, especializado en cabañuelas, en su canal de YouTube. El joven burgalés ha advertido de que la primera ola de calor del año tardará en llegar, mientras que el final del invierno y el inicio de la primavera estarán condicionados por heladas tardías, nevadas y cambios bruscos de temperatura.

Jorge Rey advierte de un invierno que se alargará más de lo normal

Y es que el joven meteorólogo ha señalado que el invierno no se despedirá de forma abrupta, sino que se prolongará durante varias semanas, afectando incluso a periodos tradicionalmente asociados a un tiempo más estable, como los Carnavales o la Semana Santa.

En su análisis, además, el meteorólogo apunta a episodios de frío tardío, entradas de aire polar y situaciones de inestabilidad que romperán con la sensación de una primavera temprana, por lo que todos aquellos que ansíen la llegada de esta estación… tendrán que esperar este año algo más de lo normal.

De hecho, Rey hace referencia al conocido refrán de la Candelaria, que dice que si por la Candelaria hace frío, 40 días de invierno habrá; no se cumplirá de forma estricta este año. Para el 2 de febrero, festividad de la Candelaria, se espera más lluvia que nieve en la mayor parte del país, aunque no se descartan nevadas puntuales. Pese a ello, el experto insiste en que todavía quedan semanas de frío y heladas por delante.

Pero, ¿qué provocará esto? Tal y como ha afirmado, el fenómeno de ‘El Niño’ juega un papel clave en este patrón atmosférico, favoreciendo vientos del oeste, lluvias tempranas y temperaturas moderadas, pero también entradas frías intermitentes. Durante los primeros días de febrero, llegarán frentes del noroeste, con lluvias importantes en el oeste peninsular y un ligero descenso de la cota de nieve.

En lo relativo a las fechas más próximas, ha asegurado también que la situación tenderá a estabilizarse hacia el 6 y 7 de febrero, con la retirada de la inestabilidad en el Cantábrico y la presencia de un anticiclón sobre el Reino Unido, que marcará el punto de inflexión en la adversidad del clima en la Península.

Sin embargo, entre el 12 y el 13 de febrero se espera una entrada de frío en altura, que provocará heladas generalizadas y tormentas en el levante peninsular. Más adelante, entre el 21 y el 24, nuevos frentes devolverán el viento, la lluvia y episodios de frío puntual al norte y centro del país.

Una primavera que apunta a ser muy fría y un verano que tardará en llegar

Ya terminado febrero, Rey asegura que marzo comenzará con un repunte térmico, especialmente durante los primeros días, aunque las borrascas seguirán entrando por el oeste, alternando jornadas templadas con descensos acusados de temperatura. De hecho, recalca que entre el 17 y el 18 de marzo se prevé un episodio de calima, acompañado de temperaturas algo más elevadas.

Sin embargo, a finales de marzo y comienzos de abril podrían llegar entradas de aire frío polar, con nevadas en el norte y centro peninsular, afectando de lleno a la Semana Santa. Rey advierte incluso de nevadas en cotas medias durante los últimos días de marzo, seguidas de nuevas irrupciones frías en la primera semana de abril.

En este periodo, marcado por la llegada de la primavera, el mes de abril alternará periodos de lluvias, anticiclones y tormentas puntuales, con episodios de calima procedentes del norte de África. Entre el 18 y 19 de abril, la formación de una borrasca cercana a Marruecos favorecerá la llegada de polvo en suspensión a Andalucía y el sureste, con tormentas localizadas.

Ya en mayo, los vientos del sur elevarán las temperaturas entre los días 7 y 8, antes de dar paso a nuevos frentes lluviosos y entradas de aire frío, con posibles nevadas y heladas en el norte peninsular. La segunda quincena estará marcada por una elevada inestabilidad, aunque con episodios templados hacia el final del mes.

Y si muchos esperaban que el calor llegase de la mano de los primeros días de junio, hay otra mala noticia que brindar, ya que tal y como ha asegurado Rey, las primeras temperaturas claramente veraniegas no llegarán hasta mediados de junio, sin que se espere todavía una ola de calor propiamente dicha.

El meteorólogo concluye que las nevadas tardías y los cambios bruscos de temperatura seguirán siendo protagonistas, obligando a prestar atención constante a la evolución atmosférica durante los próximos meses, en un 2026 que, por encima de todo, apunta a er uno de los años más fríos que se recuerdan.

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Diego Sánchez Aguado

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