Óscar Puente se va de viaje: visita República Checa para supervisar los 70 nuevos trenes de Renfe valorados en 520 millones
La llegada del material se hará de manera progresiva a partir de 2027 con el litoral valenciano como puerta de entrada de la nueva flota
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. Foto: Europa Press.
Oscar Puente visita República Checa para supervisar la renovación de la flota de Renfe con 70 nuevos trenes CAF de la serie 480, que empezarán a incorporarse desde 2027 y tendrán a la red valenciana como primer destino para reforzar el Corredor Mediterráneo.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ha asistido a las pruebas de certificación de estas unidades en el circuito checo de Velim, donde el material rodante fabricado en Beasain entra en la fase final antes de su llegada a España.
La operación forma parte del plan de modernización de Renfe, que ha comprometido una inversión global de 520 millones de euros para incorporar 70 trenes nuevos destinados a servicios de Media Distancia y Cercanías.

De ese total, 61 unidades son de ancho ibérico —15 básicas y 46 ampliadas— y otras 9 son de ancho internacional UIC, una combinación pensada para cubrir tanto la red convencional como corredores de mayor exigencia operativa.
La llegada del material se hará de manera progresiva a partir de 2027, con el litoral valenciano como puerta de entrada de la nueva flota.
Los trenes CAF de la serie 480 están diseñados para ofrecer una velocidad máxima de 200 km/h y capacidad para 264 viajeros, con el objetivo de aumentar oferta, mejorar tiempos de viaje y reforzar la fiabilidad del servicio.
Se trata además de convoyes bitensión, preparados para circular en distintos entornos eléctricos, y equipados con baterías para recorrer tramos de “última milla” o líneas no electrificadas, una solución que amplía su versatilidad en una red donde todavía conviven segmentos muy heterogéneos.
En el interior incorporan espacios para bicicletas, enchufes, pantallas de información y Wi‑Fi a bordo, elementos ya habituales en el estándar de movilidad ferroviaria que busca competir con el coche y el autobús en trayectos regionales.
Velim, la última gran prueba
El proceso de certificación se está llevando a cabo en el VUZ Test Centre Velim, uno de los complejos ferroviarios de ensayo más relevantes de Europa.
Este centro checo cuenta con dos anillos de vía cerrada, sin tráfico comercial, que permiten someter a los trenes a pruebas exhaustivas de frenado, aceleración, señalización, compatibilidad electromagnética y medición de ruido y vibraciones.
El circuito grande alcanza 13,2 kilómetros y admite velocidades de hasta 230 km/h, mientras que el pequeño, de 3,9 kilómetros, está pensado para validaciones a menor velocidad.
Que el ministro haya acudido personalmente a Velim da idea de la relevancia política y operativa del proyecto, no solo por el volumen económico de la compra sino por el impacto que tendrá en la movilidad cotidiana de miles de viajeros.
La incorporación de nuevos trenes permitirá aumentar capacidad en las líneas donde la demanda se ha disparado en los últimos años y donde la mejora de material rodante se ha convertido en una de las palancas más visibles para aliviar la presión sobre la red.
En paralelo, el plan refuerza la relación entre inversión en infraestructura e inversión en trenes, dos ámbitos que el Gobierno quiere coordinar para acelerar la transformación ferroviaria.