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El grupo SUMAR carga contra Pedro Saura: «el modelo laboral de Correos es insostenible»
La iniciativa parlamentaria impulsa un cambio en el modelo laboral de Correos frente a la alta temporalidad, la parcialidad estructural y la falta de avances en derechos laborales
El grupo SUMAR carga contra Pedro Saura: «el modelo laboral de Correos es insostenible»
La situación laboral en Correos ha dado el salto definitivo al terreno político. La Proposición No de Ley (PNL) presentada el pasado 16 de abril por el grupo parlamentario SUMAR en el Congreso ha puesto negro sobre blanco un diagnóstico que el sindicato Comisiones Obreras lleva años denunciando: un modelo sustentado en la precariedad, con altas tasas de temporalidad, parcialidad estructural y falta de compromiso en la mejora de las condiciones laborales.
La iniciativa parlamentaria recoge con precisión varios de los problemas estructurales que afectan a la empresa pública. Entre ellos, destaca una tasa de temporalidad cercana al 25 %, que impacta en más de 30.000 trabajadores. A esto se suma el uso intensivo de contratos a tiempo parcial: más de 5.000 empleados en esta modalidad mientras se acumulan cerca de 500.000 horas anuales entre horas complementarias y extraordinarias.
Para CCOO, estos datos evidencian un modelo laboral desequilibrado que compromete tanto la calidad del empleo como la sostenibilidad del servicio público. El sindicato considera que la situación actual de Correos no es fruto de circunstancias puntuales, sino de una estrategia continuada de contención de costes laborales que ha derivado en una precarización estructural.
Dos años sin avances significativos en Correos
Uno de los puntos más críticos señalados por el sindicato es la gestión del actual equipo directivo, encabezado por Pedro Saura. Según CCOO, tras dos años al frente de la empresa, el balance es “claramente insuficiente”, especialmente en materia de empleo y organización del trabajo.
Entre los compromisos pendientes figuran la implantación de la jornada laboral de 35 horas, la conversión de contratos parciales en empleos a tiempo completo y la convocatoria de ofertas públicas de empleo suficientes para cubrir las necesidades reales de la plantilla. La falta de avances en estos ámbitos ha incrementado la presión sindical y ha contribuido a trasladar el conflicto al ámbito político.

Las soluciones sobre la mesa
La PNL de SUMAR no solo coincide con el diagnóstico de CCOO, sino que también recoge buena parte de sus propuestas. Entre las medidas planteadas destaca la reducción de la temporalidad por debajo del 8 %, una cifra alineada con los estándares europeos en el sector público.
Asimismo, la iniciativa propone eliminar la parcialidad estructural, garantizando que los puestos de trabajo respondan a jornadas completas, y aplicar de forma efectiva la jornada de 35 horas semanales. Otro de los ejes clave es asegurar que el denominado Plan de Rejuvenecimiento no se traduzca en una reducción encubierta de plantilla.
El debate sobre el empleo en Correos
Uno de los aspectos más sensibles es precisamente el relevo generacional. Mientras la dirección de Correos plantea procesos de salida vinculados a la edad, CCOO insiste en que cualquier medida en este sentido debe ir acompañada de una reposición real de empleo. Es decir, cada salida debe traducirse en una nueva incorporación estable, evitando así una disminución neta de la plantilla.
El sindicato rechaza de forma contundente cualquier fórmula que implique despidos encubiertos o una reducción progresiva del empleo bajo el pretexto de modernización o eficiencia. A su juicio, la transformación de Correos debe pasar necesariamente por reforzar su capital humano y no por debilitarlo.
Control político y financiación
Otro elemento relevante de la propuesta de SUMAR es la vinculación de la financiación pública al cumplimiento de compromisos laborales. La iniciativa plantea que los recursos destinados a Correos estén condicionados a mejoras verificables en empleo y condiciones de trabajo.
Además, se propone establecer mecanismos de control y seguimiento desde el ámbito parlamentario, lo que supondría un mayor grado de supervisión sobre la gestión de la empresa pública. Este punto refuerza la idea de que la situación de Correos ha dejado de ser un conflicto interno para convertirse en una cuestión de interés general.
De conflicto laboral a cuestión de Estado
Para CCOO, el hecho de que el Congreso aborde esta problemática marca un punto de inflexión. La coincidencia entre el diagnóstico sindical y la iniciativa política evidencia que los problemas de Correos trascienden el ámbito laboral y afectan directamente al modelo de servicio público.
En este contexto, tanto el sindicato como SUMAR han instado a la dirección de la empresa a abrir una negociación real que permita alcanzar un acuerdo integral. El objetivo es sentar las bases de un nuevo modelo que garantice empleo estable, condiciones dignas y un servicio de calidad para la ciudadanía.
Un futuro en disputa
El debate sobre el futuro de Correos sigue abierto. Mientras la dirección defiende la necesidad de adaptación a un entorno cambiante, marcado por la digitalización y la caída del correo tradicional, los sindicatos insisten en que esta transformación no puede hacerse a costa de los trabajadores.
La clave, según CCOO, pasa por redefinir el modelo sin renunciar a los principios básicos de empleo estable y servicio público. La presión política generada por la PNL podría acelerar este proceso y obligar a la empresa a replantear su estrategia.
En juego no está solo el futuro de una compañía histórica, sino el papel que debe desempeñar en una sociedad en transformación. Y, sobre todo, las condiciones laborales de decenas de miles de trabajadores que sostienen el servicio día a día.