Facebook desinfla los grupos que insisten en difundir fake news. Foto: EFE
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Tras meses de deliberación y dos semanas después del ataque terrorista en Nueva Zelanda, Facebook se compromete a eliminar el contenido racista, sin matices

Barcelona, 28 de marzo de 2019 (11:15 CET)

Dos semanas después del ataque terrorista en Nueva Zelanda –cuyo perpetuador transmitió en directo en Facebook–, la red social anuncia que prohibirá todo contenido relacionado con el supremacismo blanco y el separatismo blanco. El veto también aplica a su filial Instagram y será efectivo a partir del próximo miércoles 3 de abril.

El doble ataque en Nueva Zelanda ciertamente influyó en la decisión, pero Facebook delibera sobre la prohibición de este tipo de contenido desde hace varios meses. Anteriormente la compañía condenó las publicaciones sobre supremacismo blanco, pero fue vaga en su definición de separatismo blanco y sus nexos con el racismo.

"Originalmente no aplicamos el mismo razonamiento a las expresiones de nacionalismo blanco y separatismo blanco porque pensábamos en conceptos más amplios de nacionalismo y separatismo; cosas como el orgullo estadounidense y el separatismo vasco, que son una parte importante de la identidad de las personas", explicó Facebook.

Antes de anunciar esta nueva norma, la red social había dicho sobre el separatismo y nacionalismo blanco que "no siempre parecen estar asociados con el racismo, al menos no explícitamente".

La tecnológica de Mark Zuckerberg es la primera gran plataforma de internet que combate específicamente estas ideologías, aunque Facebook no aclara de qué manera va a detectar o a combatir, si quiera a diferenciar, ese tipo de expresiones cuando se producen en otras regiones e idiomas, ni en otros contextos sociales y culturales.

Con 2.000 millones de usuarios, la decisión de Facebook puede influenciar al resto de la industria. Twitter prohíbe cuentas que promueven la violencia y Youtube elimina los vídeos que tengan el mismo discurso, pero no tienen una norma que vete todo este contenido específica y explícitamente.

Reacción dividida a la nueva norma anti racista de Facebook

La primer ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern –crítica con la red social a raíz del ataque supremacista de días recientes–, valora positivamente la decisión de Facebook y comentó que "estas plataformas son globales y, por lo tanto, sus soluciones también deberán serlo".

La investigadora de Data & Society, Becca Lewis, no es tan optimista al anotar que los grupos que impulsan estas ideologías en internet no siempre utilizan lenguaje explícito para describir sus creencias, y que no es fácil para sistemas automatizados detectar el discurso de odio.

La profesora de UCLA enfocada en moderación, Sarah T. Roberts, dice que para que la norma surta efecto los moderadores de Facebook deben tener "el ancho de banda y el espacio" para analizar el contenido, apuntando a una investigación que concluyó que sus moderadores tienen que tomar decisiones en menos de 30 segundos.

A partir del miércoles los usuarios de Facebook –que también es dueña de Whatsapp– que intenten publicar o buscar contenido alusivo al nacionalismo, separatismo y supremacismo blanco verán aparecer un anuncio que les dirigirá a la web de una ONG que ayuda a las personas a rechazar el contenido de odio.

"Desafortunadamente siempre habrá gente que intente utilizar nuestros sistemas para propagar el odio", dijo la empresa. "El desafío es avanzar y mejorar nuestras tecnologías, desarrollar normas y trabajar con expertos para reforzar nuestros esfuerzos. Estamos profundamente comprometidos y compartiremos actualizaciones a medida que el proceso avance".

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