Una joven camina junto a un cartel que anuncia el nuevo teléfono de la firma china Huawei en Pekín, China. Foto: EFE/WH
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Tras el arresto de una ejecutiva de Huawei, Alemania y Francia reconsideran el consejo de Trump sobre evitar la tecnología de la firma china

Alessandro Solís

Economía Digital

Una joven camina junto a un cartel que anuncia el nuevo teléfono de la firma china Huawei en Pekín, China. Foto: EFE/WH

Barcelona, 15 de diciembre de 2018 (19:41 CET)

A cuentagotas, pero seguro. Los países de la Unión Europea (UE) ya empiezan a darle la espalda a Huawei, la tecnológica china cuestionada por el Gobierno de Donald Trump. Tras el arresto en Canadá de su directora financiera, Wanzhou Meng, la compañía sufre un revés en países como Alemania y Francia, que levantan sospechas por riesgos de seguridad.

Tal parece que la estrategia del Ejecutivo estadounidense rinde frutos. Desde antes del arresto, EEUU aconsejó a representantes alemanes, italianos y japoneses evitar la implicación de Huawei en el despliegue de la red 5G. El diario ABC informó esta semana de que el entorno de Trump también avisó a España de los riesgos para la seguridad nacional.

Pero España guarda silencio. Huawei da servicio a más de 30 millones de usuarios españoles con sus servicios de redes de banda ancha y 4G para móviles, además de que el país es punta de lanza de sus proyectos de 5G, y tiene contratos con TelefónicaOrangeVodafone y Más Móvil, los principales operadores nacionales de telecomunicaciones.

Huawei España manifestó esta semana su "confianza" en que EEUU y Canadá lleguen a una "conclusión justa", en relación al arresto de Meng, y defendió que cumple "con todas las leyes y regulaciones aplicables en los países en los que opera". Meng obtuvo la fianza el miércoles y ahora espera una posible extradición a EEUU.

Alemania, Francia y Noruega titubean respecto a Huawei

Mientras en España no hay medidas oficiales respecto a las dudas vertidas sobre Huawei, acusada por EEUU de espiar a gobiernos extranjeros por órdenes del Ejecutivo chino, otros países de la región empiezan a reaccionar. Por ejemplo, la teleco francesa Orange dijo el miércoles que no utilizará equipos de la tecnológica para sus redes de 5G.

Orange tomó la decisión después de que BT Group Plc en el Reino Unido se comprometió a destruir parte del equipo de la compañía. En Alemania, Deutsche Telekom AG planteó la posibilidad de abandonar la tecnología Huawei. Y en Noruega, el Gobierno expresó su preocupación sobre el asunto de la seguridad, informó Bloomberg.

Ninguno de estos países ha prohibido de plano los equipos Huawei, que ya están vetados en EEUU, Australia, Japón y Nueva Zelanda. Pero el prospecto de perder socios en Europa es devastador para la compañía china, siendo Europa, Oriente Medio y África sus mercados más importantes después de China, al representar el 27% de sus ingresos.

Tan solo Alemania planea invertir 20.000 millones de euros en la red 5G, y si las empresas cumplen con sus amenazas será dinero que se le escapará de las manos a Huawei. La autoridad francesa de ciberseguridad ahora exige acceso total a la tecnología de los potenciales proveedores de 5G, que Huawei no ha entregado, a diferencia de Cisco, Nokia y Ericsson.

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