Escena de 'Black Mirror: Bandersnatch', la película interactiva que Netflix estrenó en diciembre de 2018
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Mientras Apple anuncia a bombo y platillo su plataforma de streaming, Netflix busca diseñadores de videojuegos para urdir el futuro del entretenimiento

Barcelona, 28 de marzo de 2019 (16:38 CET)

Pensar en Bandersnatch, la película interactiva de Black Mirror que permitía a los espectadores elegir cómo se desarrollaría el curso de la historia. El show al estilo "elige tu propia aventura" se convirtió en uno de los más populares del catálogo de Netflix en tiempo récord, aunque la plataforma de streaming llevaba experimentado con el formato desde 2017.

El éxito de Black Mirror: Bandersnatch hay que contextualizarlo. La película se estrenó en la recta final de un año en el que toda la industria del entretenimiento se puso de acuerdo para dejar de infravalorar el impacto de los videojuegos en la cultura. Menos de un mes después de la premier, Netflix dijo a sus accionistas: "Competimos con (y perdemos contra) Fortnite más que HBO".

La frase es potente, se mire por donde se mire. La misma compañía que en 2013 dijo "queremos convertirnos en HBO antes de que HBO se convierta en Netflix" hoy se sabe superior que sus otrora rivales, y busca nuevos horizontes. Así lo hizo a mediados de la década de 2000, cuando pasó del alquiler de DVDs al streaming de películas, series y documentales. Nadie hacía eso en 2006.

Netflix está listo para cambiar de piel, otra vez

La brújula del gigante del streaming señala otro norte no colonizado antes de que acabe la segunda década del siglo. La cuenta atrás avisa que, en internet, no cambiar es morir. Mientras Apple hace ruido con su plataforma de streaming –más de una década tarde– Netflix intenta urdir su metamorfosis, que a la postre seguramente será la transformación de todo el sector con el que compite.

La compañía está contratando diseñadores de videojuegos, porque no es suficiente con hacerse un hueco –grande– en Hollywood y trabajar con el talento más relevante de la industria del entretenimiento. Ello es poca cosa ante el "no cambiar es morir" que Netflix lleva tatuado en el pecho. Hay un nuevo umbral en el entretenimiento digital, y aunque aún se ve borroso, la cámara está enfocando.

Para muchos analistas está claro que Netflix no se ve a sí misma como parte de la misma competencia en la que algunos le imaginan, sino que se ve por encima de "la guerra del streaming", como bien apunta Andy Meek en BGR. Sus aspiraciones no las define la presión de sus rivales, sino su propio alcance: Bandersnatch es ahora la barra con la que la plataforma se mide a sí misma.

Netflix imagina el futuro del entretenimiento

Así lo ratifica el anuncio de una nueva oferta de trabajo de Netflix, que busca captar diseñadores de videojuegos y, para ello, recuerda que –visto lo acontencido con Bandersnatch– "este es un momento especialmente emocionante para unirse a nuestro equipo interactivo mientras reimaginamos el futuro del entretenimiento, otra vez". La empresa dice que ahora se enfoca en imaginar "un futuro alterno".

Por este motivo, busca trabajadores con una "profunda experiencia" diseñando y creando narrativas interactivas en distintos formatos como vídeo, apps y juegos, y plataformas como TV, móviles e internet. La oferta de empleo es un tráiler de lo que Netflix aspira a ser ahora que todo el sector del entretenimiento le ha dado la razón (vamos, que no es solo Apple; también Disney, HBO, Amazon...).

La innovación que perdura parece ser la que siempre se siente atemporal. Es decir, lo que Netflix está haciendo al imaginar la era post-streaming de series y películas es esencialmente lo mismo que hizo cuando dejó de alquilar DVDs: vaticinar la próxima transformación del mercado y asegurarse de ser la compañía que llega ahí primero. Y mejor.bande

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